A.S. ? PONTEVEDRA
El bullicio de la Plaza de Abastos en las víspera de Noche Buena y Año Viejo forma parte de las estampas típicas de las fechas navideñas de la ciudad. Y es que las compras de los mariscos y carnes frescas que conformarán los menús navideños tan solo unas horas antes forman parte del ritual de muchas familias. Sin embargo, estos espacios no son ajenos a la situación económica y algunas vendedoras apuntaban que el movimiento registrado durante la jornada de ayer fue ligeramente inferior a otros años.
Típico de estas fechas es también el aumento de los precios en la mayoría de los productos que el cliente se puede encontrar en el mercado y este año, en el caso del marisco, no fue una excepción. Así, desde la semana pasada los precios se incrementaron de 3 a 6 euros en función de la especie y en algunos casos, como los de la nécora y el camarón los incrementos rondaron los 15 y 20 euros respectivamente. "Con todo, están máis baratos ca outros anos", apuntó una vendedora.
A pesar del encarecimiento, el marisco sigue siendo el rey de las mesas y las familias hacen un esfuerzo a la hora de adquirirlo. Algunas dependientas aseguraban que los clientes eligen para esta Navidad opciones más económicas, pero la percepción no es la misma en todos los puestos. "Estamos vendendo bastante ben. Incluso os mariscos máis caros como o camarón ou o percebe están tendo boa saída. No Nadal a xente non mira tanto o que gasta. Xa se terán que apretar o cinto en xaneiro", comentó una trabajadora del mercado.
No obstante, la palma de los mariscos más caros se la llevaron como es habitual el camarón, que se vendió entre 80 y 110 euros ,y los percebes, que se cotizaron entre 90 y 70 euros. Los más demandados fueron la cigala, que se despachó a 70 euros el kilo, la nécora, a 40 euros, y la centolla, que se vendió a 25 euros el kilo. Claro que hay opciones para todos los bolsillos y entre las más económicas destacaban ayer la almeja a 20 euros, la vieira a 10, el buey, que se despachó a 12 euros, y el berberecho por el que se pagó 6 euros.
Por su parte, los que prefieren un buen pescado también pudieron elegir entre variedades para todos los gustos. El más caro fue el ollomol, que se vendió a 40 euros, seguido del lenguado, con precios que oscilaron entre los 18 y 28 euros. Según explicó una vendedora de pescado, los platos más recurridos para estas fiestas fueron el rodaballo y la merluza, que se despacharon a un máximo de 11 euros. Con precios más asequibles se vendieron la lubina, a 8,50, y el besugo, que se podía encontrar por 7 euros. "A pesar de que os pescados que se preparan ó forno son os que teñen máis tirón, o bacalao segue a ser unha opción moi recurrida para esta data", precisó una dependienta.