REDACCIÓN / PONTEVEDRA
Conciertos de villancicos, festivales, visitas de Papá Noel, sesiones especiales de cuentacuentos, patinaje en una pista de hielo... Si los adultos se afanan en la compra de los regalos y los preparativos de las grandes citas de la Navidad, la agenda de los más pequeños no está menos ocupada en estas fechas, aunque sólo sea para que los padres puedan tener unas horas de respiro.
Es lo que propone la ludoteca de Navidad que, bajo el lema "Un Nadal de xogo", abrió ayer sus puertas y que se dirige a niños y preadolescentes entre 3 y 12 años.
Este año introduce como novedad un horario flexible entre las 9.30 y las 13.30 horas a fin de que descargue en la medida de lo posible a los padres del cuidado de los niños, especialmente en los horarios laborales. Además, abre media hora antes para dar las máximas facilidades a las familias.
La ludoteca abrirá durante todo el periodo de vacaciones escolares salvo los días festivos y los fines de semana.
Los niños iniciaron ayer un primer programa de actividades lúdicas, deportivas, talleres y animación, vigilados por una coordinadora y 12 monitores.
Y si los alumnos de la ludoteca emplean toda su energía en estas actividades, los alumnos del colegio Calasancias no se quedaron atrás con su proyecto de un Belén viviente.
Los niños recrearon un Nacimiento e hicieron distintas dramatizaciones relacionadas con la Navidad en un extenso espectáculo en el que los padres y abuelos fueron los invitados de excepción.
Como también lo fueron a la actuación que ofrecieron los alumnos del colegio San José en la sede noble del Liceo Casino, en el centro histórico de Pontevedra.
Los escolares ofrecieron un ameno recital de villancicos que mereció los aplausos del público que se dio cita en la actuación.
Pero para invitado de excepción, Papá Noel, que ayer se acercó hasta la Escuela de Educación Infantil Crespo Rivas.
Los niños disfrutaron con la presencia de uno de los grandes personajes de la Navidad en un periodo que, como señalan los profesores "suelen estar más nerviosos, tanto porque cambia la rutina habitual y eso los altera como, especialmente, porque hasta los más pequeños saben que son fechas especiales en las que recibirán regalos y eso los hace estar impacientes".
A fin de aplacar tanto nervio previo a los regalos, los padres también optan por Nadalocio, el parque de actividades que abre sus puertas en el recinto ferial.
Como principal oferta, la pista de patinaje sobre hielo en la que pueden entrar todos los niños, siempre que calcen al menos un número 26 de pie y vayan correctamente equipados. A mayores, este parque propone otras divertidas actividades como hinchables, zonas de pelotas o un castillo en el que pueden saltar como en una cama elástica.
Mientras ellos disfrutan, no pocos padres aprovechan para hacer las últimas compras de juguetes antes de la llegada, esta vez a cada casa, del esperadísimo Papá Noel.