REDACCIÓN / PONTEVEDRA
El Ministerio de Fomento ha adjudicado la redacción del estudio informativo para diseñar los posibles trazados para conectar la futura circunvalación de Pontevedra con la AP-9 en Curro (Barro). Se trata de un recorrido de unos 10 kilómetros desde la parroquia de Xeve, en la capital, hasta el arranque de la autovía de O Salnés, en Barro. Con esta prolongación se completaría el trazado completo de la autovía A-57 desde Porriño.
La empresa elegida es TRN Ingeniería y Planificación de Infraestructuras y el presupuesto del estudio es de 448.630. Entre las misiones de la adjudicataria figura la elaboración de un estudio de tráfico actual y futuro, que incluirá demanda y movimiento de origen y destino y que se extenderá a todo el área de influencia de este tramo.
La circunvalación de Pontevedra consta de dos tramos (Vilaboa-A Ermida y A Ermida-Pilarteiros), y forma parte del trazado global de la A-57, una autovía cuyo "ritmo pausado" acaba de ser objeto de queja por parte del conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, ante el propio ministro de Fomento, José Blanco, en una reciente visita a Vigo. Hernández reclama que se agiliza la ejecución de una obra que demanda Pontevedra desde hace años, tanto en lo que se refiere a la propia circunvalación urbana, como a su conexión directa con la autovía A-52 de las Rías Baixas.
Los dos trazados de la futura circunvalación abarcan desde Vilaboa hasta Xeve, donde "muere" en la carretera PO-223, un vial inadecuado para recibir una autovía de cuatro carriles. Por ello, se inician ahora los trabajos para definir su prolongación hasta Barro, donde conectaría con otra vía de alta capacidad como es la Autopista del Atlántico.