S. R. / PONTEVEDRA
El presidente de la Cámara de Comercio de Pontevedra, Ricardo Mirón, no ocultó ayer el pesimismo de la patronal por el futuro económico de la provincia. En un encuentro navideño informal con los medios, el titular de la entidad cameral hizo balance del que calificó como "annus horribilis", en el que el desempleo se ha incrementado más de un 20%.
Especialmente castigadas han sido en los últimos meses las empresas del sector servicios, industria y construcción "pero en general para todo el empresariado de Pontevedra", precisa Ricardo Mirón, "porque 2009 ha sido un año muy complicado para cualquier responsable de empresas de esta provincia y lo que es peor, las perspectivas para el próximo año son pesimistas".
Según las previsiones de la entidad cameral, la actividad económica continuará en su ciclo de crisis al menos durante el primer semestre de 2010. La esperanza es que a partir de esa fase la situación mejore y, al menos, se ralentice la destrucción de empleo.
"El empresariado va a pasar por lo menos ese primer semestre en una situación muy semejante a la de este 2009 pero la confianza es que en el mes de agosto la tendencia cambie hacia un repunte".
Hasta entonces, la previsión es que Pontevedra continúe siendo la provincia que más paga la crisis gallega: no sólo se destruirá empleo (cerró el pasado mes con 84.500 parados más) sino que el que se crea no es de calidad, como prueba que sólo aumentaron en 2009 los contratos temporales, alrededor de un 4,5%, según los datos del Servizo Galego de Emprego.
Con todo, el empresariado recordaba ayer que algunos datos son relativamente positivos, como que durante el pasado mes se hayan firmado más contratos que en el mismo periodo del año anterior.