REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Las fuertes rachas de viento que se registraron durante la tarde de ayer en la comarca ocasionaron diversos desperfectos, aunque de escasa consideración, según coincidieron en señalar los servicios de emergencia de los municipios. En el caso de la ciudad de Pontevedra, los Bomberos se vieron obligados a realizar dos salidas, entre las 17.00 y las 21.00 horas. En ambos casos se trataba de asegurar elementos de lo alto de los edificios que presentaban riesgo de desprendimiento.
Una de esas intervenciones sirvió para retirar una antena en un edificio de la calle Víctor Said Armesto, mientras que en Loureiro Crespo fue necesario asegurar unas uralitas en peligro de caerse. En ninguno de los dos casos se registraron daños considerables.
Por su parte, los servicios de emergencia de Sanxenxo realizaron diversas patrullas por el municipio, en prevención de posibles accidentes, y retiraron un arco de alumbrado navideño e inspeccionaron una marquesina con riesgo de caerse.
El viento sopló con fuerza por rachas, en un fenómeno acompañado por la lluvia, con momentos de intensas precipitaciones. Según los datos provisionales de Meteogalicia, la velocidad máxima del viento fue de 72 kilómetros por hora en Castrove (Poio), 71 en Sanxenxo y 47 en Lourizán (Pontevedra). A su vez, en estas estaciones se contabilizaron ayer 34, 38 y 30 litros por metro cuadrado de lluvia respectivamente, junto con 33 litros en Caldas.
Campo Lameiro
Por otra parte, durante la tarde de ayer, hacia las seis de la tarde, se notificó al servicio 112 de Emergencias un incidente en la parroquia de Moimenta, en Campo Lameiro. Al parecer, los servicios sociales acudieron a la casa de una anciana y no pudieron localizarla ni que abriera la puerta, por lo que se solicitó la presencia de la Guardia Civil para tratar de forzar la puerta. Según las fuentes consultadas, la mujer, aunque de unos 90 años de edad, no presenta especiales problemas de salud.