M. Q. - PONTEVEDRA
Quienes hasta ahora han hablado o defendido la reducción de municipios en Galicia suelen coincidir a la hora de señalar cuáles serían las operaciones prioritarias. Consideran los municipios menos poblados como los más vulnerables económicamente y por ello se idean fusiones entre estos o anexiones a las cabeceras comarcales. Cotobade y Campo Lameiro son dos de los términos con menor población en el entorno pontevedrés. Sus alcaldes, Manoel Loureiro y Julio Sayáns, muestran su rechazo ante cualquiera de estas posibilidades por el “alonxamento” que supondrían entre vecinos y administración. Sí apuestan, en cambio, por crear servicios mancomunados.
Loureiro, si bien admite que en caso de que los organismos competentes decidiesen apostar por fusiones o anexiones habría que esperar a conocer las propuestas, muestra su rechazo de entrada a que desaparezcan como autónomos los municipio de menos de 5.000 habitantes, como propone el estudio del CFV. “Non estaría de acordo co feito de agrupar concellos en termos de poboación sen ter en conta a súa superficie”, apunta el regidor socialista. Tras ello, argumenta: “A administración máis próxima que poda ter un cidadán dun municipio do interior é o Concello”. Así, ejemplifica que, “un que teña máis de 100 kilómetros cuadrados, se se anexiona con outro desas características, como podería ser por pór un exemplo Cotobade e Forcarei, tería como resultado un alonxamento da administración”.
Desmarcados
Similar discurso mantiene su homólogo de Campo Lameiro. Julio Sayáns mantiene que en el caso de este ayuntamiento la opción de una anexión o fusión únicamente conllevaría perjuicios para la población. “Quedaríamos desmarcados completamente”, sostiene el edil del Partido Popular, que no ve sentido alguno a este tipo de debates en lo que se refiere al futuro de este ayuntamiento. “Nós temos aldeas que están a 30 kilómetros e pico de Pontevedra”, puntualiza.
En cambio, tanto Sayáns como Loureiro sí desean que algunos de los servicios municipales se asuman de forma mancomunada. Recogida de basuras, gestión de infraestructuras o prestación de determinadas asistencias sociales se plantean como algunas de las propuesta. “Abarataría os costes”, comenta el edil de Campo Lameiro, que insiste en que la incorporación a otro municipio “sería un trauma para os veciños”.