REDACCIÓN / PONTEVEDRA
La Policía Nacional ha logrado identificar y detener a una mujer de 40 años de edad que el pasado domingo supuestamente protagonizó un atraco a una panadería-pastelería en el que utilizó como armas y pequeño bote con gasolina, que al parecer arrojó sobre una dependienta, y un cigarrillo encendido. La mujer responde a las iniciales M. A. N. M., vecina de Pontevedra, que está acusada de un supuesto delito de robo con intimidación.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo, día 13, a las 20.40 horas. Según la denuncia cursada en la Comisaría por la víctima del robo, a esa hora accedió una mujer al interior de una pastelería ubicada en la esquina de las calles Padre Amoedo y Santa Clara. Esta supuesta cliente pidió una barra de pan y llevaba un cigarrillo encendido en una mano.
Según las explicaciones que ayer ofreció la Policía Nacional, cuando la dependienta le recordó la prohibición de fumar en el interior del establecimiento, la mujer ahora detenida sacó de repente un pequeño bote del bolso y comenzó a esparcir el contenido (un líquido que la Comisaría no especifica) por el mostrador, el cuerpo y la cara de la encargada, al tiempo que decía: "esto es gasolina, dame todo lo que tengas en la caja o tiro la colilla".
Unos 80 euros
Ante estas amenazas y el temor a que utilizara estas "armas", la empleada entregó todo el dinero que había en ese momento en la caja registradora. Según las primeras valoraciones, el botín fue de unos ochenta euros, ya que momentos antes se había recogido la recaudación del día.
Tras cursarse la denuncia en la Comisaría, los agentes de la Policía Nacional iniciaron una investigación que desembocó en la detención, tres días después, de la supuesta atracadora. Para ello, contaron con la descripción, se sabía que era rubia, vestía pantalones vaqueros y se cubría la cabeza con una capucha, y con la colaboración ciudadana, ya que en el mismo momento de los hechos, un cliente dio la voz de alarma y la supuesta ladrona huyó del lugar, hacia un coche estacionado en las proximidades. Incluso los agentes de la Comisaría retuvieron a una persona en las inmediaciones, pero se comprobó que no era la implicada.
Asimismo, testigos presenciales aseguraron que la supuesta atracadora llevaba varios minutos merodeando por el exterior del local a la espera de que quedara vacío y accedió a su interior cuando no había ningún cliente.
El pasado jueves M. A. N. M. fue puesta a disposición judicial después de prestar declaración en las dependencias policiales.