B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
El portavoz del BNG en la Diputación de Pontevedra, César Mosquera, asegura que la entidad "mantiene una espiral de endeudamiento que llegará, en términos presupuestarios, al 96% en 2010 y al 108% un año más tarde, lo que aboca a la institución a una situación crítica, casi de quiebra técnica". Mosquera lanzó ayer este aviso tras hacer una primera lectura del proyecto de presupuestos de la institución presentado por el equipo de gobierno.
Esta advertencia coincide con la que hace el propio interventor de la Diputación, que alerta de que la crisis económica con la caída de recaudación impositiva que conlleva unido al incremento del nivel de endeudamiento "van a facer que a solvencia da Deputación se vexa claramente comprometida a medio e longo prazo", según detalle un informe facilitado por el propio Mosquera.
El nacionalista recordaba ayer que hace cinco años, el nivel de endeudamiento de la institución provincial rondaba el 40% y explicaba el salto dado en el último quinquenio a la política seguida por la institución, gobernada por el PP, de "contrarrestar coas súas inversións ás actuacións da Xunta bipartita". Este modo de gobernar se tradujo, según el análisis que hace Mosquera Lorenzo, en "unha espiral de subvencións e a eliminación dos mecanismos que marcaban unha certa ecuanimidade no reparto".
El vicepresidente económico de la Diputación, José Manuel Figueroa, había presentado el día anterior un avance de presupuestos de 153,2 millones de euros para 2010, destacando el mantenimiento del gasto social, cultural y deportivo. El portavoz nacionalista reconoce que es así pero liga dicho mantenimiento a una sucesión de ayudas y subvenciones aleatorias, que siempre recaen en asociaciones y colectivos afines y de manera preferente en concellos en los que los populares son oposición.
Para César Mosquera es preocupante que el recorte en el proyecto contable de la Diputación para 2010 (el presupuesto cae un 28% respecto al vigente) se centre en la eliminación del plan de empleo anticrisis y en el descenso de las asignaciones a los organismos dependientes de la Diputación: el ORAL, que "pierde" 455.000 euros; el Museo que deja de percibir 177.974 euros; el IPESPO que baja 209.800 euros; Turismo Rías Baixas, 161.259 euros o la Escola de Canteiros, 173.270 euros. Tan sólo la Caja de Anticipos y la Escuela de Enfermería recibirá partidas idénticas a las de este año.
El Bloque es consciente de la creciente incapacidad económica de la Diputación y por ello había propuesto hace dos años un reajuste de las competencias de la institución mediante la transferencia de varios centros a la administración autonómica, además de apoyar un plan anticrisis de apoyo a los concellos. La primera propuesta, apoyada por el gobierno provincial, ha quedado aparcada con el regreso del PP a la Xunta.