|
|
|
HEMEROTECA » |
|
S. REGUEIRA - PONTEVEDRA Según los datos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la velocidad media de los huracanes ha crecido un 50% en el último medio siglo. Otros especialistas constatan cambios en los procesos de anidación de las aves o variaciones en la cosecha de frutales mientras las imágenes de satélite muestran en este mismo momento un gigantesco iceberg de 140 kilómetros cuadrados a la deriva hacia Australia tras haberse desprendido de la Antártida. Son algunos de los miles de argumentos que están detrás de la conferencia que impartió ayer en Pontevedra Adolfo Cordero, un encuentro organizado por la Asociación pola Defensa da Ría para aportar más datos sobre el cambio climático.
—Ya nadie discute que el cambio climático es una realidad incontestable
—Hoy hay un consenso bastante generalizado en la comunidad científica de que hay un cambio muy importante en el clima y que ese cambio es algo excepcional. Los niveles de CO2 en la atmósfera que tenemos ahora no habían ocurrido por ejemplo en los últimos diez mil años prácticamente nunca, eso significa que estamos ante un acontecimiento realmente excepcional.
—¿Hay previsiones globales o se temen que el cambio será micro y que habrá que adoptar medidas puntuales según la zona geográfica? ¿Serán los cambios igual para todos o habrá diferencias notables entre zonas geográficas?
—Desde luego habrá diferencias notables entre las distintas zonas pero sí podemos hablar de una tendencia general que va a ser a que ser produzca una pérdida de precipitación y un aumento de temperatura. Lo que puede ocurrir en algunos sitios concretos es que quizás las precipitaciones se concentren en unos periodos muy concretos del año, lo cual quiere decir que se va a ir hacia una mayor torrencialidad en algunos lugares y en otros a una sequía más pronunciada, pero desde luego la tendencia general en todo el planeta apuntará a un aumento de la temperatura.
—¿Cómo serán los cambios en el caso de Galicia? ¿Es verdad que en Pontevedra el clima se parecerá más al del Baixo Minho portugués y que habrá modificaciones en la frecuencia de lluvias?
—Los modelos de hay predicen ese tipo de circunstancias que apunta, que se va a producir algo más de mediterranialización del clima de Galicia, pero esas predicciones específicas para pequeñas áreas son realmente muy difíciles de realizar y tienen un margen de error relativamente grande, hay que quedarse más bien con pautas globales que con previsiones sobre efectos concretos en regiones determinadas que son mucho más complicados de predecir.
—¿Hay proyecciones de cuánto subirá aquí el nivel del mar? ¿Y saben plazos? Porque se están dando divulgando arcos de tiempo de entre 20 y 300 años
—Todas esas predicciones tienen un margen de error elevado, no podemos estar asegurando con precisión lo que va a ocurrir dentro de una semana, cuanto más lo que puede estar ocurriendo dentro de medio siglo, por lo que hay que entender que esas son las tendencias generales que se van a observar y en eso sí que tenemos capacidades predictivas bastante bien contrastadas pero determinar exactamente cuándo y cuánto será el cambio del nivel del agua en estas costas es bastante más complicado, es un tema de una gran complejidad y pueden surgir en este tiempo fenómenos, factores que alteren esas predicciones. La buena noticia sería poder cambiar esos factores para que esas predicciones no se cumplan.
—¿Debemos tomar nota de los mensajes apocalípticos como los que dicen que la Galicia verde está en riesgo?
—Creo que el cambio que se va a dar aquí no convertirá Galicia en una Almería, eso no va a ocurrir.
—¿A estas alturas podemos hacer algo?
—Demasiado tarde no es, desde luego, podemos hacer ciertas cosas y otras no. La fundamental entre otras medidas es disminuir la salida de dióxido de carbono a la atmósfera, también hay que reducir el uso de los combustibles fósiles, tenemos que buscar y potenciar métodos alternativos de energía y otras alternativas pasan desde luego por la captura de CO2 por ejemplo en la vegetación, en los árboles, sobre todo en aquellos que crezcan lento y que van a estar mucho tiempo en el monte, es decir lo que hay que hacer es proteger los bosques y cuanto más viejos sean esos bosques mejor porque es cuando más garantías tenemos de que el CO2 no va a llegar a la atmósfera rápido.
—¿Se están tomando medidas realmente o poco más que las discusiones en sucesivas conferencias internacionales?
—Hay una serie de medidas que se están tomando sin duda y las conferencias internacionales sirven pero no van a ser la solución si no hay una implicación generalizada en la que todos podemos aportar nuestro grano de arena, si la generalidad de las personas no nos damos cuenta de que el problema es real e intentamos modificar nuestro modo de vida, aunque sea un 1%, no se encontrará solución alguna por muchas conferencias de ministros que se convoquen.
—¿La solución está en una tercera revolución industrial, por ejemplo en el cambio a la energía solar y de hidrógeno? ¿La comunidad científica lo ve factible?
—Parece que desde luego tenemos potencialidades y posibilidades en el uso de energías alternativas que son bastante, podríamos decirlo así, positivas, de modo que la opción existe realmente. Ahora, eso sin duda trae también aparejado un coste económico importante y esa es la cuestión: tenemos que concienciarnos de que el cambio climático no será gratis, vamos a perder una serie de cosas con ello, y ahí es donde está la concienciación social, si la mayor parte de la gente no está por esa labor difícilmente obtendremos resultados positivos.
—¿Kioto sirve de algo, es sólo un parche, una huida hacia adelante..?
Es una declaración de principios, el protocolo de Kioto sirve si realmente la mayoría de los países están comprometidos en ello y sirve de bien poco si solamente una parte del planeta decide hacer cambios en la economía y el resto no los hace, es una cuestión de colaboración mundial o el sistema realmente no funcionará.
—Trabaja especialmente en el campo de las especies amenazadas ¿le preocupa la fauna gallega?
—Mucho, lo vamos a notar de una forma decidida sobre todo los mamíferos, y también en otro tipo de animales vamos a percibir los efectos del cambio climático.
—¿El cambio climático debe preocupar al humano pero no al planeta, que seguirá tan feliz sin nosotros, como dice la teoría de Gaia?
—Conozco esa teoría, ha sido efectivamente una idea bastante interesante que ha servido por ejemplo como un marco conceptual adecuado para orientar una serie de investigaciones, ha sido bastante útil realmente para orientar la investigación en ciencias atmosféricas. Y desde luego la cuestión de que la Tierra va a seguir funcionando aunque nosotros desaparezcamos, sin duda que sí, somos una especie muy singular sin duda pero no somos la única posible también sin duda y aunque nosotros desapareciesemos en este mismo momento no por ello el planeta se iba a colapsar, probablemente todo lo contrario: desde esa perspectiva hablamos de que el cambio climático es nuestro problema, no el problema del planeta, en él no se va a extinguir la vida, seguirían apareciendo especies que nos sustituirían, en ese sentido el problema es de los humanos desde luego.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | FARO DE VIGO | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | CLUB FARO DE VIGO | ACERCA DE ED. GALEGO | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||