N. D. - PONTEVEDRA
"No tenemos pruebas documentales, pero la sospecha si que la albergamos desde hace tiempo". El concejal de Infraestructuras, César Mosquera, principal interlocutor del concello con el Ministerio de Fomento, expresó ayer, una vez más, su temor de que el Estado haya decidido otorgar prioridad a la ejecución de la futura autovía entre Pontevedra y Vigo (la denominada A-59), en detrimento de la A-57, la conexión directa entre la capital y la meseta, así como con Portugal "que la ciudad reclama desde hace más de una década".
Este temor fue puesto sobre la mesa en la última comisión de seguimiento del convenio entre el concello y Fomento, en la que se reunieron el propio Mosquera, junto con el alcalde, Miguel Fernández Lores, con el jefe de la demarcación de carreteras del Estado en Galicia, Ángel Fernández del Río. En esa cita, el representante ministerial aludió a las adjudicaciones publicadas en el Boletín Oficial del Estado, pero el gobierno local ha advertido en el ministerio una "aceleración" de los trámites para la A-59, en detrimento de la A-57, "lo que nos hace sospechar que se otorga prioridad al ramal a Vigo antes que a la conexión con la meseta, toda vez que se trata de dos autovías de alta capacidad, muy cercanas entre sí y que estamos en una época de crisis en la que no sobra el dinero".
En las últimas semanas se han acrecentado estos temores, pese a las recientes garantías del delegado del Gobierno, Antón Louro. Mosquera recordó ayer que el propio ministro, José Blanco, ha declarado en varias ocasiones que los proyectos de ampliación o mejora del puente de Rande quedan en suspenso hasta que se disponga de una autovía entre Pontevedra y Vigo, alternativa a la autopista.
Además, se añade como base a este temor municipal el proceso de adjudicaciones de cada una de estas autovías. En el caso de la A-57, entre Pontevedra y Confurco, ya están en redacción los proyectos constructivos de casi todos sus tramos, incluidos los dos que corresponden a la circunvalación de la capital, pero su calendario en los últimos dos años es bastante más lento que el de la A-59, un ramal de la A-57 que partirá de Vilaboa y llegará a Peinador. Pese a que varios concellos, entre ellos el de Pontevedra, colectivos vecinales y ahora también la Xunta se oponen al trazado elegido, Fomento sigue adelante con él. El estudio informativo de la A-59 se expuso al público en noviembre de 2007 y dos años después ya están licitados los proyectos constructivos. Este mismo proceso, en el caso de la A-57 se prolongó casi cuatro años, desde la exposición del estudio informativo en octubre de 2005 a la licitación de todos sus tramos, en marzo de 2009.