C. G. - PONTEVEDRA
El subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, se reunió ayer con responsables de Tráfico, Carreteras, la Guardia Civil y Protección Civil para supervisar el protocolo de actuación previsto ante nevadas y situaciones meteorológicas adversas a lo largo del presente invierno. Un protocolo que sirve para coordinar todos los medios al alcance de la administración en caso de fuertes precipitaciones de nieve y que ya se encuentra activo en estos momentos.
Fernández Álvarez explicó que en la provincia de Pontevedra se detectan diversos puntos en la red viaria especialmente sensibles a que se produzcan problemas en el caso de que las nevadas sean intensas. La zona en la que se registran más viales afectados es sin duda en el noreste, en la confluencia de las provincias de Lugo, Pontevedra y Ourense. Por ejemplo, en el área de los concellos de Dozón, Lalín, Rodeiro y A Golada existen dos carreteras dependientes de Fomento que suelen presentar problemas cuando bajan las temperaturas. Se trata de la Nacional 525, entre Santiago y Ourense; y la N-640, entre Vilagarcía y Ribadeo. Un vial que comunica la comarca del Umia y Pontevedra con el norte de la provincia.
Fernández Álvarez recordó que, aunque no son competencia del Gobierno, también hay dos carreteras importantes de la red viaria que son competencia de la Xunta y que suelen sufrir problemas. Se trata del corredor entre Lalín y Chantada (con un punto crítico en el monte Faro), y el vial que une Dozón con Rodeiro y Chantada.
Otro punto conflictivo se sitúa en la Nacional 541, que une la ciudad de Pontevedra con Ourense, a la altura de Soutelo de Montes.
Por último, la tercera zona de la red viaria en la que el frío suele provocar problemas está situada en el sureste, en A Cañiza. Allí es la Nacional 120, en Fontefría, y la A-52, con problemas a un lado y a otro del túnel de Folgoso las que suelen verse afectadas por la nieve.
El operativo diseñado por la Subdelegación está compuesto por tres puestos de mando avanzados desde donde se coordinará el despliegue de los medios disponibles ubicados en Cerdedo, Lalín y en los túneles de Folgoso, en la A-52. Desde estos puestos de mando se estará en permanente comunicación y en estrecha colaboración con la Guardia Civil y el resto de los organismos implicados en la limpieza de viales, así como el rescate y ayuda a las víctimas si las hubiere. La principal labor será la preventiva, de forma que los agentes de Tráfico puedan cortar cuanto antes los viales afectados por la nieve si hay problemas e intentar desbloquearlos.
Estos tres puestos de mando coordinarán diversos medios que Fomento pone a su disposición para mantener expeditas en la medida de lo posible. Estos son 11 camiones quitanieves, 4 silos de sal 3 almacenes de sal y 1.800 tonelada de sal. Unos medios a los que hay que sumar los de la Xunta, Diputación y las concesionarias de las autopistas. Fernández Álvarez explicó que los medios disponibles se cuadriplicaron desde 2004.