REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El alumbrado navideño de las calles de la ciudad no se encenderá esta año hasta el 11 de diciembre, una semana después de lo habitual, que coincidía hasta ahora con el puente de la Constitución. Así lo indicó ayer el concello, que sustenta el aplazamiento en razones de ahorro económico y energético.
Frente a este retraso, y atendiendo a las demandas de colectivos de comerciantes y empresarios, en esta ocasión se amplía el número de calles en las que se instalan estos adornos lumínicos. Habitualmente, el ayuntamiento se encargaba de iluminar para las fiestas el centro histórico, algunas entradas a la ciudad y unas pocas calles, ya que en el resto eran los propios comerciantes los que se encargaban de adornar sus vías, aunque era el concello el que abonada el consumo eléctrico. En esta ocasión, el plan municipal abarcará varias zonas de especial densidad comercial.