B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
El Consello da Xunta dará hoy luz verde a la declaración de incidencia supramunicipal del proyecto sectorial para el nuevo hospital de Pontevedra, Es la noticia que ayer adelantó la conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, al alcalde Miguel Fernández Lores y al presidente de la Diputación Provincial, Rafael Louzán, en una reunión celebrada en Santiago en la que quedó de manifiesto, una vez más, que la conselleira y el alcalde tienen ideas muy diferentes sobre lo que es un sistema público de salud,
El alcalde criticó ayer mismo la actuación de la consellería que “deixa a un lado unilateralmente” la ampliación de Montecelo, ignorando que hay un proyecto en marcha, listo para ser licitado, con obras previas de dotación de servicios, con una red viaria planificada para atender las necesidades del complejo sanitario y un presupuesto consignado, además de expropiaciones en marcha y ventas concluidas.
Como alternativa plantea un hospital de nueva planta que se ubicará en Monte Carrasco (Marcón), un área sin urbanizar, y para sacarlo adelante la conselleira Farjas pide la colaboración institucional, En concreto plantea la “creación dun grupo de traballo interadministrativo trilateral (Xunta, Concello e Diputación) para axilizar no seu momento todas as tramitacións relacionadas co financiamento e coa dotación de infraestructuras colaterais como as viais, o subministro de auga, a enerxía....”.
Fernández Lores respondía ayer a esta “invitación” recordando que “o Concello sempre colaborou coa administración sanitaria” pero también advirtiendo que “o Concello non se vai a endebedar para construir un hospital privado como proxectado en Monte Carrasco”.
El alcalde cifra en más de 20 millones de euros las “exigencias” de expropiaciones, urbanización, dotación de abastecimiento y suministro de agua, de electricidad ... del proyecto que promueve la Xunta. Una inversión que supuestamente tendría que afrontar el concello en el bienio 2010-2011 mientras que la Consellería de Sanidade prevé invertir en ese período 1,2 millones de euros en la redacción del proyecto arquitectónico y la Diputación entre uno y dos millones para obras de conexión viaria.
Este desequilibrio es inaceptable para el Concello y máxime si se habla de un hospital que será levantado por inversores privados y que tendrá una gestión privada. “Non vamos a colaborar baixo ningún concepto” recalcó el alcalde.
La petición de colaboración es más “cínica” si cabe al tener en cuenta que la Xunta opta por una declaración de incidencia supramunicipal “hostil”, para sacar adelante su apuesta de hospital en Monte Carrasco.
El calificativo de “hostil” fue acuñado por el concejal de Infraestructuras, César Mosquera pues el gobierno local, en aras de sus competencias, “pode pasar por enriba do concello e o fixo”. en vez de negociar con las partes implicadas.
Frente a esta actuación unilateral, “hostil”, el alcalde Fernández Lores recordó que otros proyectos sectoriales en Pontevedra se afrontaron desde el acuerdo como el que posibilitó la construcción del cuartel de la Guardia Civil en tanto que otros se hicieron con la abierta oposición del gobierno local (con recursos judiciales incluidos) como el diseñado para ampliar y cerrar el ciclo productivo en Ence y en este caso se hará con el desacuerdo del gobierno local.
Ordenación del suelo
La conselleira de Sanidade ve en la declaración de incidencia supramunicipal del proyecto sectorial de hospital de Monte Carrasco el compromiso de la Xunta con Pontevedra, ya que permitirá acelerar todos los trámites para su ejecución.
La construcción del nuevo hospital conllevará la ordenación de una parcela de 214.000 metros cuadrados, de los que 150.000 metros cuadrados serán superficie construida y el resto espacios para aparcamientos, vías internas, zonas libres y reserva de espacio para futuras ampliaciones.
La ubicación elegida para el hospital es calificada de “ocurrencia” por el concejal César Mosquera dada su falta de dotaciones. Sin embargo la conselleira Farjas prefiere destacar la proximidad con importantes vías de comunicación.