S. REGUEIRA - PONTEVEDRA
Para muchos es importante tener cosas que puede comprar el dinero pero para todos es importante tener aquellas cosas que el dinero no puede comprar. Entre ellas, el derecho a la protección del consumidor contra riesgos a su salud o seguridad, el amparo de sus intereses económicos o la indemnización por daños y la reparación por los perjuicios sufridos.
Son algunos de los temas sobre los que hablaron ayer los participantes en la "Xornada para Policías Locais" que celebró en el Palacete Mendoza, sede del Patronato Rías Baixas, la Oficina Provincial de Información al Consumidor.
Esta futura oficina abrirá sus puertas antes de la próxima Navidad y colaborará con la Inspección de Consumo y las policías locales de los concellos de la provincia en el control de los mercados, la transmisión de información y la detección de productos inseguros, además de tramitar las reclamaciones.
En la jornada técnica se dieron cita expertos en Derecho de Consumo, en seguridad de productos y agentes de distintas comarcas de Pontevedra para analizar temas como las redes de alerta de productos no alimenticios como los fármacos, los controles sobre el terreno y en general la seguridad de cualquier objeto o servicio a la venta.
Raquel Goyanes, experta en Derecho de Consumo, disertó sobre la intervención de la policía en caso de que un establecimiento no entregue una hoja de reclamación que solicite un consumidor.
"Si a una persona no se le entrega la hoja de reclamaciones lo que tiene que hacer es llamar a la policía local, que comprueba el tema y remite un acta que delante de un organismo de consumo es una prueba suficiente para abrir un expediente sancionador, aquí se trata de que todos se den cuenta de que las hojas de reclamación son un instrumento en la defensa de los consumidores y tienen que estar a su disposición", indicó la ponente.
Ésta también abordó temas como el etiquetado de productos, el arbitraje de consumo o la colaboración entre la inspección de Consumo. Otro aspecto que detalló ante las próximas temporadas de Navidad o las rebajas es cómo ha de facilitarse la información sobre precios.
Pero no todas las compañías y establecimientos hacen gala de buenas prácticas y cada año decenas de pontevedreses recurren a las oficinas de consumo para presentar sus reclamaciones.
La ponente expuso datos de Santiago de Compostela y aseguró que en este municipio se presentan cada año unas 8.000 hojas de reclamaciones. En caso de que acepte una mediación o un arbitraje, la resolución puede ser relativamente rápida y Raquel Goyanes Prado constata que "en la mayoría de los casos quien tiene razón es el consumidor".
Por lo que respecta a los más denunciados, encabezan el ranking la telefonía y el transporte aéreo y la conferenciante no dudó en afirmar que "sí que hay sectores que realizan prácticas abusivas".
El diputado responsable del área de Desarrollo Local y Fondos Comunitarios, Xosé Carlos Silva Mariño, encabezó las jornadas e incidió en que el ciclo es fruto de un convenio con el Instituto Galego de Consumo que busca "poñer a administración máis cerca dos cidadáns, neste caso a Oficina do Consumidor e divulgamola a través da Policía Local porque son das forzas máis cercanas aos cidadáns".