N. D. - PONTEVEDRA
El gobierno local ya tiene diseñado el presupuesto municipal de 2010, un documento que reserva alrededor de 21 millones de euros para Personal y una cifra aún mayor para los gastos corrientes. Pero el principal objetivo del concello apunta a obtener unos ingresos atípicos de 36 millones de euros, una cifra que procedería en su mayor parte de los compromisos de inversión asumidos por el Estado, la Xunta y la Diputación. De confirmarse estas aportaciones, las cuentas municipales para 2010 podría llegar a los cien millones de euros, según explicaron ayer el concejal de Facenda, Raimundo González Carballo, y la edil socialista Margarita Castejón. Ambos negocian desde hace semanas este documento, que se retoma para el próximo año después de que en el ejercicio actual se trabajase con el presupuesto prorrogado de 2008.
Pese a la cuantía de las cifras, tanto González Carballo como Castejón subrayaron que las cuentas del próximo año están marcadas por "la prudencia y con previsiones realistas ante la crisis económica que atraviesa el país". Por ello, se ha optado por recurrir en lo posible el gasto corriente y "hacer especial hincapié en las políticas sociales y de empleo y en el incremento de las inversiones como elemento de generación de puestos de trabajo".
Inversiones pendientes
Sin embargo, esos objetivos dependen de que las demás administraciones cumplan sus compromisos. En el caso del Estado se sabe que el segundo plan de inversión local otorga a Pontevedra 8,7 millones de euros. Aunque inicialmente no se podía incorporar esa partida al presupuesto municipal, se han realizado consultas al Gobierno central para verificar ese extremo. En cuanto a la Xunta, se cuenta con el compromiso del conselleiro de Medio Ambiente de aportar 7 millones para el saneamiento del rural, aunque existen otras partidas pendientes. La intención municipal es cerrar el presupuesto a mediados de diciembre. Si para entonces se dispone de los documentos acreditativos, se incorporarán a las cuentas. En caso contrario, se introducirán con posterioridad, en alguna modificación de crédito. Lo mismo ocurre con las previsiones de inversión de la Diputación. Hace unos días el alcalde, Miguel Fernández Lores, presentó al presidente de la entidad, Rafael Louzán, un plan de seis millones, pero aún no hay una respuesta concreta.