REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, y el alcalde de Pontevedra, el también nacionalista Miguel Fernández Lores, expresaron ayer su temor a que la Xunta lleve a cabo un "nuevo apagón inversor" en Pontevedra. Vázquez realizó ayer una "visita institucional" a un concello del que fue concejal hasta hace unos meses, pero únicamente se entrevistó con el alcalde, ya que el resto de la corporación no estuvo presente en la cita.
El portavoz nacional del BNG coincidió con Lores en que "existe un apagón inversor" por parte de la Xunta al aprobar unos presupuestos "restrictivos, que no responden a la crisis, con un tufo privatizador, y recorte de gastos sociales y de inversiones". El alcalde concretó su "preocupación" en el hospital, "que a estas alturas debería estar ya en ejecución en Montecelo, pero que no es así y se plantean unas alternativas con un horizonte muy lejano y con una vía privatizadora de construcción y gestión que resulta muy preocupante". También citó el "retraso de la ronda urbana, que en el plan Move no se concreta hasta el año 2015", y la situación de reforma de la PO-531, "que ha desaparecido de los presupuestos".
Vázquez Vázquez, que trasladará estas demandas de Pontevedra al debate autonómico, criticó el camino que adopta la Xunta con la sanidad pública, "huyendo hacia adelante con fórmulas de financiación privada que no compartimos". Tras el encuentro "institucional" de la mañana, el portavoz nacional del BNG mantuvo por la tarde un encuentro con la asamblea comarcal de la formación política "para intercambiar opiniones con las bases".