REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La conflictiva intersección de la avenida de Lugo con la prolongación de la calle Juan Carlos I ya cuenta con una glorieta para regular la circulación, después de años de discrepancias con el Ministerio de Fomento, que siempre se negó a permitir todas las direcciones en ese cruce. La reciente cesión al Concello de Pontevedra del tramo urbano de la avenida de Lugo (desde la ciudad hasta la glorieta de acceso a Montecelo) ha permitido al concello llevar a cabo una obra, de momento provisional, que supondrá un cambio radical con respecto al sistema anterior de circulación.
Con la negativa de Fomento a admitir una rotonda, los vehículos sólo podían realizar unas maniobras limitadas y, por ejemplo, no se permitía acceder desde Juan Carlos I al centro de la ciudad, ni entrar desde la carretera de Ourense hacia la zona de A Parda. Pese a estas medidas, eran muchos los conductores que se saltaban las prohibiciones y llevaban a cabo maniobras antirreglamentarias, lo que convirtió el cruce en un punto conflictivo.
Frente a Valdecorvos
Con la instalación de esta glorieta, por el momento a base de elementos de plástico, se corrigen esas limitaciones y se permiten todas las intersecciones. Los trabajos de colocación de la rotonda comenzaron el pasado domingo, con el pintado de la nueva señalización horizontal. Esta actuación se suma a otra que tiene en marcha desde hace meses la Xunta, vinculada a los accesos al futuro polígono residencial de Valdecorvos. Este nuevo barrio tendrá sus viales principales conectados desde la propia avenida de Lugo, a través de una rotonda interior, que tampoco pudo diseñarse en la propia carretera de Ourense por la negativa de Fomento.
El tramo más urbano de la carretera de Ourense pasó a manos del concello en el marco del convenio que se firmó en su día con el Ministerio de Fomento, un acuerdo que incluía también varios proyectos para urbanización de viales del Estado próximos a la ciudad, especialmente la propia avenida de Lugo y la N-550 hacia el sur.
Hasta Bora
En el caso de la carretera de Ourense, el objetivo era urbanizar todo el vial desde el casco urbano hasta el límite municipal con el concello de Cotobade. El alcalde, Miguel Fernández Lores, explicó hace unos días que la licitación de estas obras de urbanización de la N-541 Pontevedra-Ourense está "muy próxima". Según sus datos, el proyecto está ya finalizado y se encuentra "en supervisión", mientras que el concello ha redactado ya el tramo específico de la avenida de Lugo, algo parecido a la tramitación del tramo de Salcedo de la N-550. En ambos casos, el concello asume diversas obras complementarias como abastecimiento y saneamiento.