B. M. - PONTEVEDRA
Suelo a buen precio (145 euros con IVA incluido el metro cuadrado), bien comunicado, con una infraestructura tecnológica puntera y con la posibilidad de aplazar el 75% del pago del terreno hasta cinco años (mejorando el plazo de tres años que da la Xunta de Galicia). Es la oferta que pone sobre la mesa la Diputación de Pontevedra para vender a las empresas el polígono industrial que promueve en_Barro-Meis.
Esta oferta de financiación se incluye en el pliego de condiciones económico-administrativas que deben cumplimentar los candidatos a hacerse con una parcela. Desde la Diputación se insiste en que el objetivo de las ofertas ventajosas "es evitar la compra-venta especulativa de terreno y garantizar las inversiones".
El presidente provincial,_Rafael Louzán, expuso ayer a un grupo de representantes empresariales y de entidades financieras locales las virtudes del nuevo área empresarial, con la que la institución que dirige llenar un vacío: la inexistencia de suelo industrial. Encuentros idénticos se repitieron también en Vilagarcía y Vigo.
En plena polémica por los rellenos de la ría y la búsqueda de una zona logística de servicios portuarios (puertos seco) que garantice la continuidad y ampliación del puerto de Marín, la Diputación presenta el parque empresarial de Barro-Meis como un polo de atracción industrial para la comarca, sin encuadrarlo en la categoría de puerto seco dado que adolece de uno de sus elementos definitorios: una conexión ferroviaria.
La cercanía de la estación de Portela explica que, en su día, se hubiese hecho un estudio para evaluar la viabilidad de conexión ferroviaria del nuevo parque empresarial. Una posibilidad que quedó aparcada debido a dificultades técnicas en la construcción del trazado y a su carestía.
El polígono de Barro-Meis tiene o tendrá, eso sí fue resaltado por Rafael Louzán, conexión directa con vías de alta capacidad: la AP-9, la autovía de O Salnés o la PO-531.
Esta conexión viaria le permite estar cerca (a una distancia de entre 15 minutos y 50) de los aeropuertos de Peinador y Lavacolla, de los puertos de Marín y Vilagarcía y del área industrial de Vigo, además de situar al polígono empresarial en el eje A Coruña-Lisboa.
Actividad en meses
"En 2010 habrá actividad industrial en Barro", vaticinaba ayer Louzán tras explicar que, con el 95% de la infraestructura ejecutada, 26 parcelas ya tienen propietario y se encuentran a la venta otras cincuenta más en una superficie de 167.000 metros cuadrados.
La Diputación pone a la venta parcelas de distintos tamaños que oscilan entre los 1.800 y 9.500 metros cuadrados.
El presidente de la Diputación avala su augurio con otro dato objetivo: dos empresas del metal están tramitando ya en estos momentos la preceptiva licencia municipal en Barro para poder instalarse e iniciar su actividad lo antes posible. Se trata de las firmas Caldererías y Estructuras del Noroeste SL y Aluminios Taboada y Ramos.
La institución provincial financia con fondos propios la construcción del parque empresarial de Barro-Meis. Hasta el momento ha invertido 20 millones de euros, según los datos facilitados por la institución provincial, aunque una vez que se complete todo el recinto empresarial, se habrán gastado 30 millones de euros. Para recuperar parte de la inversión, alrededor de 24 millones de euros, la Diputación confía en la venta de las parcelas, aunque de prosperar la oferta de financiación el dinero no regresará a las arcas provinciales antes de 2015.
Hasta el momento la obra acometida está radicada en el término municipal de Barro. Falta por ejecutar toda la parte de Meis.
En total serán cuatro bolsas de suelo industrial que ocuparán una superficie global de dos millones de metros cuadrados: dos espacios en Meis, de 440.000 y 236.000 metros cuadrados y dos en Barro, una de 700.000 metros cuadrados en Caeiro y 505.000 metros en Outeda-Curro.
Mientras que la construcción y urbanización del parque empresarial de Barro encara su recta final, la Xunta acaba de autorizar el proyecto de abastecimiento de agua del polígono industrial, que será cofinanciado por la administración autonómica y la institución provincial. Cada una aportará dos millones de euros.
La toma de agua se hará en el río Chaín para garantizar un caudal suficiente que evite problemas de desabastecimiento, tal como indicó Rafael Louzán.
¿Alternativa para_Ence?
La insistencia del presidente de la Diputación en el proyecto de abastecimiento dispararon las sospechas de que el PP pudiera estar valorando el polígono de Barro-Meis como posible reubicación de la factoría de Ence. Un extremo que Louzán Abal desmintió recordando que su partido, por boca del entonces candidato a la alcaldía y hoy portavoz del grupo municipal del PP, Telmo Martín, había presentado un proyecto de reubicación de la pastera en la parroquia de Marcón.
No hay que olvidar tampoco que el alcalde de Barro, también del Partido Popular, desechó en varias ocasiones este parque empresarial como localización idónea para Ence.