B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
Esperarán, por lo menos oficialmente, hasta el verano de 2010 para afrontar la elaboración de las listas municipales. Para entonces habrá acabado la presidencia española de la Unión Europea y si se cumplen sus últimas previsiones habrá comenzado la recuperación económica, por lo que el partido destinará toda su maquinaria a la elaboración de los carteles y listas municipales. Este es el calendario que puso sobre la mesa la secretaria de Coordinación, Acción Electoral e Política Municipal del PSdeG-PSOE, Mar Barcón, que ayer estuvo en Pontevedra para participar en la clausura de las jornadas sobre municipalismo que organizó el partido en el Café Moderno. Unas jornadas que tenían como objetivo conmemorar los 30 años de gobiernos municipales democráticos y debatir propuestas de futuro para la administración más cercana al ciudadano.
El horizonte temporal marcado por la responsable gallega sorprendió a los socialistas locales que ya trabajan en la definición de los ejes vertebradores de su programa, la formación de equipos de coordinación y en la búsqueda de posibles candidatos. Nadie da nada por sentado, aunque el objetivo de todos es el mismo: hacerse con la alcaldía de Pontevedra.
Caladero
De acuerdo con el análisis que hacen en la agrupación local del PSdeG-PSOE, en la capital existe un importante nicho de electores que votan socialista en los comicios generales y autonómicos pero que dan la espalda al partido en los municipales. Determinar por qué ocurre es uno de los objetivos que se marcan en la agrupación local, el otro es conseguir el mayor número posible de votos en este supuesto caladero.
En la tarea de análisis y de diseño de futuro los socialistas pontevedreses no estarán solos, contarán con la ayuda de expertos y medios del Partido Socialista gallego y estatal.
La profundización en las políticas sociales, la apuesta por la sostenibilidad y la renovación de los candidaturas se perfilan como los ejes motrices de un hipotético asalto del PSdeG-PSOE al poder municipal.
Las más optimistas confían en que un o una socialista se sitúe en 2011 por primera vez al frente del Concello de Pontevedra, para ello estiman que sería necesario obtener un mínimo de siete u ocho concejales, lo que los situaría por delante de sus necesarios socios de coalición: los nacionalistas.