F.M. - PONTEVEDRA
Los vecinos de San Roque, Corbaceiras, Avenida de Marín, Manuel del Palacio, Mollavao e inmediaciones conocieron ayer el proyecto de reforma de la carretera PO-12, entre la rotonda de San Roque y la de “Malvar”, en una asamblea pública convocada por el concejal de Obras Urbanas, Luis Bará. El edil explicó los pormenores del proyecto y concretó, entre otros anuncios, que las obras comenzarán el próximo lunes, día 23, y se prolongarán durante al menos un año.
Los trabajos se iniciarán por las calles Simón Bolívar y Licenciado Molina, entre Mollavao y Os Gafos, y el próximo febrero arrancarán desde el otro extremo, en la rotonda de San Roque, según acordaron técnicos de la empresa y del ayuntamiento.
El edil aseguró que no hará falta cortar el tráfico en los viales afectados para el desarrollo de los trabajos, si bien habrá que suprimir la circulación en alguno de los carriles actuales. Será preciso reducir de cuatro a dos los carriles de circulación.
En la reunión celebrada en el local del Gremio de Mareantes, el concejal definió el proyecto como una “apertura de la ciudad al mar”, además de mejorar este acceso al centro urbano y el barrio de Mollavao en concreto.
Una vez rematadas las obras en las calles Simón Bolívar y Licenciado Molina, la empresa Hidroscivil, adjudicataria del proyecto, continuará por el espacio ubicado entre la desembocadura del río Gafos y Manuel del Palacio.
Proyecto
Esta reforma de la avenida de Marín fue adjudicada a la empresa Hidroscivil, por un montante de 2.922.000 euros, con un plazo de ejecución de nueve meses y medio.
La reforma contempla los dos grandes criterios de actuación priorizados en este mandato por el gobierno local –según explicó Luis Bará a los vecinos–, como son las intervenciones en los barrios, por una parte, y la recuperación y apertura de la ciudad a la ría y al río, por otra.
La actuación permitirá una importante transformación del barrio, con una gran carga simbólica, ya que se trata de una intervención es un espacio hasta ahora casi inaccesible para la ciudadanía, por las dificultades de tráfico que presenta, así como la prohibición de acceso a los peatones. “Encaixa á perfección no desexo do goberno local de que a cidade mire ao mar e ao seu río”, indicó Luis Bará.
En líneas generales, este proyecto contempla la recuperación de espacios verdes interiores de la PO-12, el tratamiento y recuperación de la parcela de Mollavao, donde está prevista una actuación blanda para habilitarla como zona de estacionamiento, la mejora del frente urbano de la ciudad y un plan de seguridad viaria y de accesibilidad, ya que pasará de ser una “vía rápida” a una zona urbana, con pasos de peatones a nivel, una gran rotonda de distribución del tráfico en San Roque, la reducción de un carril de salida la en Manuel del Palacio, etcétera.
Paseo y miradores
El proyecto contempla además, como intervención más vistosa, la creación de un paseo peatonal y de un carril-bici de más de un kilómetro, que llegará hasta la rotonda de “Malvar”.
Se construirán también miradores y un paseo elevado, de madera, para disfrutar de las vistas de la ría y de la ciudad desde este punto, que es uno de los propósitos del arquitecto autor del proyecto, José Ramón Garitaonaindía de Vera.