C. G. - PONTEVEDRA
La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha reservado dos días, el martes y el miércoles de la semana que viene, para celebrar el juicio contra tres jóvenes acusados de traficar con sustancias estupefacientes en las localidades de A Estrada, Cuntis, Caldas de Reis y Silleda, según reza el escrito de acusación del Ministerio Público.
Los acusados son M. P. C., de 31 años y J. J. F. C., de 29, para quienes se solicita una condena de cuatro años y medio de prisión como autores de un delito contra la salud pública por tráfico de sustancias estupefacientes que causan grave daño para la salud. La novia de este último, E. P. B., de 24 años, se enfrenta a una petición de pena de dos años y medio como cómplice de los anteriores y autora de un delito de tráfico de drogas que no causan grave daño para la salud.
Según el fiscal, J. J. F. C. y M.P. C. se dedicaban "a la venta y distribución de pequeñas cantidades de drogas", en concreto cocaína, en estas localidades y en otros lugares cercanos. Asegura que los imputados acudían de vez en cuando a ciertas zonas de A Estrada y Cuntis a buscar cocaína y después supuestamente la distribuían entre sus "clientes" más o menos habituales de estas localidades, con los que quedaban en las proximidades de un bar o en el entorno del domicilio de M. P. C. en Cuntis.
Según el fiscal, el 9 de febrero de 2007 los agentes de la Guardia Civil de Pontevedra lograron verificar una operación de venta de una papelina de J. J. F. C. a un cliente en A Estrada. En el posterior registro de su domicilio se encontraron varias básculas de precisión y diverso material relacionado, dicen los investigadores, con el tráfico de droga a pequeña escala. También se hallaron unos 10 gramos de cocaína.
En el registro del domicilio de M. P. C. se hallaron bolsitas de plástico supuestamente para guardar las dosis y el imputado, presuntamente, tiró al contenedor medio gramo de cocaína y una balanza de precisión.
En cuanto a la joven, E. P. B., el fiscal asegura que prestaba colaboración a su novio J. J. F. C. mediando en algunas de las operaciones de venta de cocaína y que ella misma también realizó de forma ocasional la venta de hachís que dejaba a precios muy bajos a consumidores de Cuntis y A Estrada.