M. Q. - PONTEVEDRA
"A empresa Trèves comprométese a unha preferencia absoluta na recolocación das traballadoras no centro do Campiño". Éste es el primer punto del acuerdo al que llegaron empresa, Xunta y sindicatos como una de las compensaciones a las afectadas por el cierre de la planta de Salcedo. Sin embargo las últimas estimaciones realizadas por la dirección de la compañía dificultarían que se pudiera llevar a cabo, al menos en un futuro a corto o medio plazo. Y es que los responsables han trasladado al comité de la planta del polígono que, en caso de no mejorar la producción de Citroën programada para enero, el descenso de carga de trabajo supondría un excedente de 34 trabajadores.
La fábrica de Trèves en O Campiño, que ya fue objeto de una regulación laboral durante los últimos meses y que en teoría sigue en vigor, cuenta en la actualidad con 191 empleados que, de cumplirse los vaticinios que realiza la patronal, se quedarían por debajo de los 160 durante las primeras semanas de 2010. Una reducción que podría llevarse a cabo de nuevo mediante la negociación de otro Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Y es que si bien la automovilística asentada en Vigo está repuntando en sus encargos durante este último trimestre, los cálculos que se establecen a comienzos del próximo año no son halagüeños en lo que respecta al modelo C4 Picasso, para el que trabaja la auxiliar.
De ahí partiría la necesidad que, aún sin ser transmitida formalmente, la empresa ya hizo llegar al comité de Trèves-O Campiño. Su presidente, David Couñago, de la CIG, apunta que todo ello "pode ser variable", aunque explica que la firma francesa pretendería, de darse las condiciones que prevé, poner en práctica un ERE de 40 días en los que se incluirían aquellos que no fuesen utilizados del que se aprobó para este año.
En cualquier caso estos cálculos chocan con el resultado de las negociaciones que los responsables sindicales y empresariales, bajo el arbitraje del Gobierno autonómico, llevaron a cabo para pactar las condiciones de salida de las 133 operarias que actualmente trabajan en la factoría de la avenida de Vigo, planta que echará el cierre antes de que acabe 2009. Una de las condiciones era la de que Trèves se comprometiese a actuar con preferencia a la hora de contratar a más personal para la factoría del polígono y optase por las afectadas por esta clausura. Sin embargo, dichas estimaciones parecen dificultar que ello se pueda realizar a lo largo del próximo año.
Por otra parte, ese acuerdo, que será firmado a principios de la semana que viene, también incluye otras posibilidades de recolocación. Así la Xunta garantizó que estas 133 serían prioritarias en otras firmas de la automoción que reciban subvenciones autonómicas.