REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Superado el temporal, la de ayer fue una jornada de "resaca" del mal tiempo del pasado fin de semana con numerosas intervenciones por toda la comarca debido a los daños causados por la lluvia y el viento durante el pasado fin de semana.
Continuaron cayendo árboles, como es el caso de un ejemplar que se vino abajo en O Sartal en Poio, causando daños en una vivienda. Cables y postes del tendido eléctrico y de comunicaciones fueron los más afectados a consecuencia de los árboles que se desplomaban. Ocurrió a las 12 del mediodía en Nantes, Sanxenxo, afectando al cableado del teléfono. Ya por la tarde otro árbol se cayó a las 16,52 en Barro causando daños a la línea de teléfono y al suministro de electricidad, movilizando a los medios de Telefónica y Unión Fenosa, además de a la Guardia Civil, según indicaron desde el 112.
En Pontevedra, a mediodía fue necesario retirar elementos peligrosos de una casa abandonada en San Roque en la que había riesgo de desprendimiento. A las 15,44 horas la Policía Local se desplazó hasta el lugar de Cimbelo en Lérez, a requerimiento de un vecino que denunciaba que los árboles de un vecino se habían desplomado sobre un galpón en su propiedad causando daños.
En Barro también se produjeron desprendimientos en el acceso desde la PO-531 hacia la AP-9. La lluvia, que continuó cayendo aunque con menor intensidad en la mañana de ayer, provocó otro pequeño corrimiento de tierra en el en la N-550 en este mismo concello y una bolsa de agua en el enlace de Sanxenxo con la autovía de O Salnés a primera hora de la mañana.
Accidentes de tráfico
El tráfico rodado siguió siendo complicado en toda la comarca. Se registraron distintos accidentes, los más destacables un salida de vía en San Blas, Pontevedra, a las 6,44 horas con un herido, según el 112; y un atropello a las 18,14 horas en Pontevedra, junto al pabellón deportivo. Un coche también golpeó contra el quitamiedos en la PO-10 debido a una mancha de gasoil.