REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Madrugada pasada por agua en Pontevedra y su comarca. La tromba de agua que cayó sobre la capital afectó a buena parte de la ciudad, pero sobre todo a las calles del entorno de Fernando Olmedo, cuyas calzadas y aceras amanecían hoy con los servicios de limpieza intentando liberar las alcantarillas ante la previsión de la llegada de fuertes lluvias para las primeras horas de la jornada de hoy, domingo. Restos de tierra y otros desperdicios recordaban que, durante apenas una hora, la calle estuvo ayer anegada.
Por fortuna, no se produjeron daños muy elevados, y entre los vecinos y comerciantes de la calle se mostraba cierta resignación ya que en esta zona llueve sobre mojado. Aunque reconocían que ayer "llovió a mares, como no veíamos desde hacía tiempo", reclaman al concello medidas para evitar estos anegamientos que no es la primera vez que se producen.
Uno de los puntos en los que se produjo una mayor acumulación de agua fue en la intersección entre Fernando Olmedo, A Seca y Casimiro Gómez. La riada bajó por esta última calle desde la zona alta de la ciudad e inundó toda la plazoleta, penetrando en algunos portales de viviendas y en locales comerciales. Fue el caso del restaurante-bar Chimenea, donde explican que el agua entró de repente y provocó que todos los clientes que se encontraban en ese momento en el establecimiento tuvieran que abandonarlo. Sus responsables se pasaron buena parte de la noche e incluso ya por la mañana, achicando agua y limpiando el lodo que dejó la inundación.
Protecciones caseras
A lo largo de la calle diversos comercios se salvaron de la entrada del agua gracias a que sus responsables ya son previsores. Por ejemplo, en una sastrería instalaron una pequeña tabla de contención ante la puerta del establecimiento por la tarde, ante el aviso de temporal de lluvia y viento. El responsable explicaba que las marcas que dejó el agua indicaban que, de no haberla puesto, la riada habría penetrado en su establecimiento. En cualquier caso, indicó que, pese a los antecedentes por inundaciones que hay en el barrio, "hacía ya por lo menos tres años" que no se producía una inundación de este calibre en Fernando Olmedo.
Otra de las zonas más afectadas es la intersección entre esta calle y Perfecto Feijóo, Santa Clara y Padre Gaite. En este punto también desemboca toda el agua de lluvia que baja desde la plaza de Barcelos y las calles adyacentes. Allí, varios vecinos comentan que cada vez que se produce una tromba de agua importante se forman importantes balsas de agua que cubren la calzada. Lamentan que desde el Concello hayan dicho en numerosas ocasiones que se vayan a realizar actuaciones. "Din que algo xa fixeron para evitar as inundacións, pero esto sempre se inunda, eu penso que non fixeron nada", dice un cliente del local. En cualquier caso, todos se mostraron sorprendidos por la intensidad de la tromba de agua caída ayer. "Siempre se suele inundar la calzada y llegar hasta la acera, pero hacía mucho tiempo que el agua no subía por encima del bordillo como ayer (por el viernes) y llegaba a los portales", señala otra mujer. Además, creen que la tromba de agua coincidió con la marea alta en el Lérez, lo que agravó la situación.
MeteoGalicia
Y es que los datos facilitados por MeteoGalicia sobre la tromba de agua que cayó en Pontevedra en la noche del viernes fue de una intensidad espectacular. Fue un chaparrón muy "efectivo" en el sentido de que cayó una gran cantidad de agua en muy corto espacio de tiempo. En concreto, el fenómeno se localizó entre las 21.00 y las 22.00 horas, un espacio de tiempo en el que la estación de Lourizán recogió 20 litros de agua por metro cuadrado. Una cantidad que los meteorólogos consideran como "lluvia torrencial". De hecho, la media de precipitaciones en Pontevedra en noviembre es de 200 litros, por lo que sólo en una hora cayó el 10% del agua del mes entero.
Otras estaciones meteorológicas de la comarca recogieron datos similares en este mismo espacio de tiempo. En Sanxenxo fueron 18 los litros contabilizados, en Rebordelo, Cotobade, un total de 22 y en Caldas se registraron precipitaciones de 20 litros por metro cuadrado.
Y casi sin tiempo para recuperarse, nada más que el periodo de calma que se vivió ayer durante la mañana y primera hora de la tarde, la Dirección General de Emergencias ha alertado de un nuevo fenómeno meteorológico adverso de nivel naranja por lluvias que iba a afectar a Galicia durante la madrugada de hoy.
Se prevén nuevos chubascos de gran intensidad, con precipitaciones acumuladas que podrían alcanzar los 80 litros por metro cuadrado en doce horas en la provincia de Pontevedra, y los 50 en A Coruña y Ourense.