M. Q. - PONTEVEDRA
La plantilla de Trèves-Salcedo da el visto bueno al acuerdo que alcanzaron esta semana sus representantes sindicales con la dirección de le empresa. Las 133 trabajadoras de la factoría apoyaron ayer de manera mayoritaria las condiciones con las que se realizará el cierre de las instalaciones. Sólo dos votaron en contra y otras diez se abstuvieron ante un texto que incluye, entre otros puntos, unas indemnizaciones de 51 días por año trabajado. La clausura se hará antes de que termine el año.
El personal que esta auxiliar de Citroën emplea en la avenida de Vigo se reunió ayer para valorar los términos que alcanzaron el día anterior el comité y la compañía bajo la mediación de la Xunta de Galicia. Con su amplio apoyo pone el punto final a uno de los conflictos laborales de mayor duración en la comarca. Las condiciones acordadas en la cita a tres bandas y respaldadas por las operarias supondrán de media para cada una de ellas una indemnización de 12.000 euros. Además, las despedidas podrían incorporarse al plan de formación y recolocación de la Unión Europea para el sector textil.
Los responsables de la multinacional francesa se comprometieron, por su parte, a que en caso de que haya un aumento de plantilla en su fábrica del polígono de O Campiño estas empleadas sean las primeras en ser contratadas. Al haber recibido el respaldo de las empleadas, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) necesarios para el cierre se firmará de manera inminente.
Desde las centrales sindicales con representación en el comité de empresa, CIG, que ostenta la presidencia, y UGT, mostraron con un cierto grado de satisfacción los "avances" que esta última oferta ampliaba a las que se habían debatido con anterioridad. Sin embargo, evitaban calificar el acuerdo como positivo, explicando que sólo era "o mellor posible" y decían haber esperado "maior implicación por parte da Xunta", como relató la presidenta del comité, Flora Pintos. Ante este escenario, las trabajadoras de Trèves-Salcedo se decantaron por aportar "un amplo respaldo", como valoraron los líderes sindicales, al texto aprobado.
El calendario que calculan estos mismos responsables sobre el desmantelamiento de la factoría arrancaría ya en breve. Primero con la rúbrica del ERE, mañana o el martes. Desde ahí se empezaría con un progresivo desmantelamiento del recinto fabril para dejarlo completamente sin actividad antes de que concluya el presente año. En principio las trabajadoras empezarían un período de vacaciones el 23 de diciembre, pero a su término no regresarán a la fábrica.
Por otro lado, el secretario comarcal de UGT en Pontevedra, Ramón Vidal explicó que "hai previsións" por parte de la Xunta, que mantuvo "contactos" con empresas que estarían interesadas en recibir fondos para aumentar su producción, con la consiguiente incorporación de más personal. Asimismo, recordó que para vigilar el cumplimiento de todos los compromisos pactados y ayer refrendados se constituirá una comisión de control de la que participarían la Inspección de Trabajo, los sindicatos y los representantes de la compañía.
Por último y después de las votaciones, Vidal y Pintos acusaron a la dirección de Trèves de apostar por una deslocalización "exacerbada e salvaxe". Y es que la firma tendrá que asumir el pago de indemnizaciones por valor de 1,5 millones de euros, lo que significa "que vai a obter beneficios superiores a esa cantidad" en el nuevo emplazamiento de la fábrica, en Marruecos.