C.G. - PONTEVEDRA
Los vecinos de Salcedo volvieron a echarse ayer al monte para reivindicar poder hacer uso del mismo de forma libre y sin limitaciones, después del último encontronazo que se produjo entre los militares de la Brilat y dos vecinos de la zona, que denunciaron a dos soldados por una supuesta agresión. Hecho que niegan desde el cuartel y que, además, dicen poder demostrar que no ocurrió gracias a unas imágenes de vídeo.
Para los vecinos de Salcedo, sin embargo, este incidente es una prueba más de los obstáculos que se encuentran para poder hacer uso del monte afectado por la franja de seguridad de la Brilat. "Para demostrar que o monte é libre e para todo o mundo que queira desenvolver actividades nel", la asociación de vecinos Héroes do Campo da Porta, decidió organizar una recogida de setas por el monte adyacente a la base. Como dijo Xosé Ramón Lage, presidente de este colectivo, "os cogumelos, como o monte, tamén son de todos".
Con la presencia en la zona de varias dotaciones de antidisturbios de la Policía Nacional, por si surgía algún problema, los vecinos se dispersaron por el monte para recoger las setas sin que durante la salida se produjera ningún tipo de altercado ni con los agentes ni con los militares, con quienes, incluso la mujer que denunció la agresión charló recordando otros tiempos en los que la convivencia entre el cuartel y la base era menos problemática. "Eu non busco nada, se fai falta sácase a denuncia, eu só quero que deixen pasar á xente".
Los vecinos insisten en que seguirán "facendo uso do monte sen permiso" ya que consideran que no es propiedad de Defensa sino que "é do pobo". Todo ello pese a las amenazas de nuevas multas que dicen tener. No obstante, mantienen su oferta de diálogo con la base para realizar un uso compartido y sin molestar tampoco a la actividad del cuartel.
Los vecinos recogieron en su salida algunos desperdicios que achacan al uso militar del monte, como una carcasa de un bote de gases lacrimógenos. Recuerdan que ya guardan más de 20 kilos de residuos plásticos recogidos en el campo y de origen militar. Afirman que llegaron a encontrar balas sin detonar.