JULIO SANTOS PENA - MARÍN
Agrio fue el desarrollo del pleno de la corporación de Marín que debatió más asuntos presentados fuera del orden del día que los que constaban en él. La mayoría de esos temas imprevistos sirvió una vez más para poner de manifiesto la acritud entre el grupo de gobierno y la oposición, y más entre determinadas personas de ambos bandos.
La presencia de una amplia representación del funcionariado en la sala, con una pancarta desplegada en demanda de atención a sus reivindicaciones, todavía puso más "vinagre" al desarrollo del debate, sobre todo porque fue la moción urgente presentada por el PP sobre este asunto, la última en ser tratada.
María Ramallo demandó un acuerdo razonable con los funcionarios, pidiendo un convenio colectivo (aunque el delegado de personal corrigió a la portavoz del PP diciendo que debería denominarlo "acuerdo regulador") y planteó una situación bastante deficiente en el plano del funcionariado, llegando a decir que existen tratos de favor, abusos, que no se cumplen los acuerdos tomados con anterioridad e, incluso, problemas de riesgos laborales.
La portavoz de Mar-In, Isabel Martínez, se unió a la crítica y fijó su principal reproche al gobierno local en que en Marín no se hacen ofertas públicas de empleo desde hace años, contratándose a la gente a cuentagotas, lo que genera un "desbaraxuste de personal" que acaba por tener a los trabajadores municipales descontentos. Martínez incluso llegó a resaltar que la actitud del gobierno ha conseguido la unidad sindical porque todos los sindicatos se han puesto en la misma línea formando una plataforma conjunta.
Muradas Ramos, delegado del área, reprochó a la oposición el contenido de sus intervenciones apoyándose en la presencia de los sindicatos y les recomendó que se leyesen el último acta de la reunión. Aseguró que no hay falta de voluntad política de diálogo y señaló que, en este momento, el personal técnico y jurídico del concello está muy ocupado en tareas administrativas de vital importancia que le impiden el estudio de las reivindicaciones sindicales. Al final, tras reiterar el debate, Juan Muradas dijo que no había ningún problema en convocar una nueva reunión al respecto y la moción del PP fue votada favorablemente por unanimidad.
Otros asuntos
En el orden del día había tres puntos relacionados con la economía que fueron aprobados por el grupo de gobierno, suponiendo, entre un reconocimiento y tres suplementos de crédito, la cantidad de 455.000 euros. La oposición volvió a incidir en lo que consideran una pésima gestión económica por dejadez, que perjudica a los proveedores. Pilar Blanco, delegada del área, reconoció ciertos defectos pero apostilló que "todos pecamos" asegurando que algunas de las facturas provenían todavía de gobiernos anteriores.
Se acordó dar el nombre de "8 de Marzo" a la actual la plaza del Polymnia y se rechazó la mocion del PP que pretendía un acuerdo de peatonalización de las calles A Roda y Méndez Núñez. Juan Muradas apuntó que se está realizando un estudio de viabilidad general.