B. MÁRQUEZ - PONTEVEDRA
La actividad en la fábrica de Trèves de Salcedo tiene los días contados. ¿Cuántos días? Está por ver. ¿Qué pasará con las trabajadoras?, ¿serán todas despedidas o una parte de ellas serán recolocadas en la planta que tiene la multinacional francesa en O Campiño o en otras empresas auxiliares de PSA-Citroën?, ¿a cuánto ascenderán las indemnizaciones de las que se queden en la calle? Sobre estas incógnitas arrojará luz la reunión que mantendrán hoy en el edificio administrativo de la Xunta la empresa, el comité y los sindicatos CIG y UGT a instancias del director xeral de Relacións Laborais, Odilo Martiñá.
Plantilla y sindicatos temen el peor de los escenarios: el despido de los 133 operarios de la fábrica se queden en la calle, por la deslocalización de la planta pontevedresa. Una parte de su carga de trabajo ya ha sido trasladada a Marruecos, una estrategia que Trèves pretende mantener para abaratar costes.
La conselleira de Traballo, Beatriz Mato, afirmaba ayer que "no está tomada ninguna decisión" en este sentido (el cierre sin más de la factoría) y que las negociaciones continúan. Recordaba su directa implicación y la del propio presidente da Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el contencioso laboral para asegurar que todavía hay un margen de maniobra.
"Sabemos que hai unha oferta e mañán (por hoxe) a coñeceremos" señalaba ayer el secretario nacional de la Federación Textil de CIG, Xosé Piñeiro, sin querer o poder desvelar más sobre el contenido de la oferta. Por el momento, explicaba este dirigente sindical, "as traballadoras seguen traballando, con un baixón importante pero seguen cumprindo os seus horarios".
El secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal, por su parte expresaba su malestar por si se cumplen los peores augurios, el despido de toda la plantilla por deslocalización. "Para hablar, sin más, de indemnizaciones no hacían falta meses de incertidumbre".
Hoy los representantes de Trèves y de las trabajadores se verán la cara después de un mes y medio de mediación de la Xunta. Un tiempo durante el cual la administración ha mantenido varias reuniones unilaterales con las partes en conflicto y también con responsables de PSA-Citröen, de quien Trèves-Salcedo es empresa auxiliar, y del clúster del automóvil para tratar de forzar la recolocación de parte de la plantilla en industrias del sector.