REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El guión estaba escrito, ahora sólo resta esperar. Esperar a que llos técnicos y responsables provinciales y municipales concreten el convenio que fije y comprometa las inversiones que destinará la Diputación de su plan "anticrisis" a la ciudad. El alcalde de Pontevedra, Miguel Fernández Lores, reunió ayer con el presidente provincial, Rafael Louzán, para presentarle un catálogo de proyectos y tratar de obtener, objetivo que no consiguió, una respuesta clara sobre cuantías y plazos. A la reunión asistieron también los diputados y concejales pontevedreses César Mosquera y Teresa Pedrosa.
Sobre la mesa Fernández Lores puso siete proyectos con un coste de 7,1 millones de euros. Unas peticiones que tildó de "razoables, xustificadas e que nos corresponden".
Louzán y Lores calificaron de "cordial" el encuentro y ambos asumieron el papel vertebrador del rural que puede y debe jugar la Diputación. En este contexto se inscribirán buena parte de las propuestas hechas por el alcalde: desde la conexión (sur y este) a Montecelo, que mejore los accesos el hospital, el centro "Príncipe Felipe" y el cuartel de los GRS (antodisturbios) de Castro Senín , así como mejoras de seguridad vial en siete carreteras provinciales, actuaciones estas últimas contempladas en un convenio Concello-Diputación firmado en el año 2002 por el alcalde con el entonces presidente provincial Manuel Abeledo.
Si los proyectos de seguridad vial podrían ser aceptados sin problemas, las dudas se plantean en los accesos a Montecelo, cuya primera es la construcción del puente sobre el Lérez en Monte Porreiro y en la petición de Lores de una partida para el futuro Museo da Historia.