S. R. - PONTEVEDRA
"Los artistas están realmente encantados de haber salido a la calle y no se cansan de decir lo comunicativo y participativo que es el público de la ciudad". La organización del ciclo de arte en acción "Chámalle X" no puede hacer un balance más positivo de esta sexta edición y primera en la que realmente se propuso salir a la calle para llenarla de imágenes insólitas: un enmascarado bajo un desvarillado paraguas quemado, una "carterista" que introduce caramelos en los bolsos y chaquetas...
La idea era salir al encuentro del público, que más que nunca fue provocado y/o invitado a reflexionar.
Ayer le tocó el turno al "Partido Español Inservible", que debutó de la mano de Álvaro Terrones y Santiago López en la plaza de A Peregrina. Hicieron mucho de todo para proponer un nuevo modo de mirar: comer uvas en un plato situado sobre la cabeza del compañero, simular con tubos y vino tinto lo que recordaba el flujo de la sangre o correr en un auténtico ejercicio de equilibrio con varias copas llenas de tinto... Algunas acabaron sobre el público sentado.
También la obra de Nezaket Ekizi –la artista turco alemana que el pasado año participó en la Bienal de Venecia y que ayer estrenó en España una nueva obra: "Defiant"– fue todo un desafío al público para que interactúe, otro modo de trasladarle una escena que sería absurda desde el punto de vista del teatro beckettiano y que en este caso habla mucho de dolor, de incomprensión....
En el otro punto de vista está el transeúnte. Reacciona generalmente con asombro o ignorando al artista, pero también llamando a la policía, corriendo la voz de que hay un carterista o preguntándose si se trata en realidad de una cámara oculta. "Porque gracia, lo que se dice gracia, los veo mucho mejores otros", reflexionaba con tino una de las espectadoras que ayer asistió al debut de este nuevo partido inservible. Ionesco, uno de los primeros en intentar adaptar su propio lenguaje surrealista a un público, el teatral, acostumbrado al realismo, también fue el primero en dar el recado: claro que el arte es inútil, pero es que el hombre no puede prescindir de lo inútil.