JULIO SANTOS PENA - MARÍN
El grupo municipal del Bloque Nacionalista Galego se posiciona al respecto de la reciente Sentencia emitida por el Tribunal Supremo sobre los rellenos del Puerto y considera que, desde su punto de vista, las administraciones implicadas se saltaron, en la tramitación, cuestiones de pura legalidad. Por ello apunta a cargos del PP como responsables de las consecuencias que ahora trae la sentencia del Supremo, ya que antes de redactar el Plan Especial del Puerto, debería haberse hecho lo propio con el Plan de Usos que el concello de Marín todavía aprobó inicialmente el último mes de septiembre, al que el concello marinense presentó alegaciones, y de ello hubo, según indican los ediles nacionalistas, avisos previos.
En su comparecencia hacen responsables directos de este problema al Partido Popular, al entender que fueron las administraciones por ellos gobernadas las que dieron estos pasos en falso aprobando en el año 2000 el Plan Especial y en 2005 su modificación, a pesar de las advertencias existentes de la Cofradía, los vecinos de Placeres y el propio BNG, que presentó en su momento más de mil alegaciones de los vecinos, aparte de las propias. En ellas se consideraba ilegal la realización de los rellenos que han generado la última sentencia del alto tribunal, alegaciones que ni siquiera han sido respondidas por nadie hasta el momento.
Señalan a personas concretas del Partido Popular como máximas responsables de esta situación tales como el conselleiro en el año 2000, José Cuiña Crespo, ya fallecido, el actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que era conselleiro en 2005 y la que fue presidenta en ese año de la Autoridad Portuaria y actual diputada en Madrid, María Ramallo, por su incidencia en la aprobación de la modificación del Plan anterior. Calificaron de nefasta la gestión realizada y consideraron que "non deben escudarse no que parece que se pode ou non facer neste caso senón que teñen que empezar a dar a cara e buscar algunha solución a inseguridade xurídica na que se ven inmersas agora as empresas instaladas e os traballadores que se atopan nelas".
Señalaron también que el Concello de Marín tiene sus propias responsabilidades con, como mínimo, tres licencias tramitadas a otras tantas empresas allí ubicadas, lo que hace en estos momentos que los servicios jurídicos municipales estén estudiando la sentencia y la problemática generada.
Suelo industrial
Desde el BNG se considera que el transfondo de todo este problema es que Marín no cuenta con suelo industrial y culpan a María Ramallo de no haber aprovechado la oportunidad que le daba ser presidenta del Puerto para buscar esa vía apostando por utilizar la superficie del mismo como suelo industrial.
Respecto a los nuevos rellenos que se han anunciado estos días, el BNG considera que es un atrevimiento anunciar una obra de esas características y exige cordura y reflexión a la Autoridad Portuaria ya que entiende que hay en juego empresas y puestos de trabajo y que lo urgente es dar una solución a la situación actual, que puede complicarse aún más porque todavía está la modificación del Plan realizada en 2005, que tiene todos los visos de seguir el mismo camino como también, con toda seguridad, lo tendrán los rellenos futuros.
Finalmente, el grupo municipal nacionalista lamentó la carencia de declaraciones de la Xunta, por medio de su Consellería de Medio Ambiente, y que el presidente de la Autoridad Portuaria no haya explicado todavía en qué situación queda ahora el Puerto.