REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El titular del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Pontevedra que ordenó el desalojo de una vivienda de Lérez para que un maltratador pueda ocuparla durante seis meses, tal como recoge su sentencia de separación matrimonial, y dejó en la calle a un hijo de la pareja con toda su familia, revisará la orden dictada una vez que tenga en la mano la documentación que acreditaría que este hijo es el legítimo propietario del inmueble y que sus padres son usufructuarios sólo de la planta baja. Ellos residen en la primera planta.
El magistrado recibió ayer a los perjudicados por el desalojo de la vivienda y les pidió que le entregase la documentación con la que avalar una posible revocación de la orden.
"Él se ha comprometido a estudiarla de inmediato y a darnos una respuesta lo antes posible", explicaba ayer un esperanzado Juan Carlos Carabelos Casalderrey, quien desde el pasado viernes, al igual que su mujer, sus dos hijos (uno de ellos un bebé), sus suegros y un cuñado viven de prestado en casa de distintos familiares,
"Por fin vemos la luz al final del túnel, pues al tener el compromiso del juez de que va a revisar el caso con atención, estamos seguros que en unos días podremos regresar a nuestra casa", explicaba Juan Carlos.
Su madre, Carmen Casalderrey, mientras tanto, y si no hay una revocación específica de su situación, vivirá con otra hija durante los seis meses de usufructo de la planta de baja de la casa por parte de su ex marido.
A la espera de resultados
Juan Carlos y su familia han decidido postergar unos días la petición de amparo que iban a presentar ante los fiscales de Menores y de Violencia de Género para buscar una salida a su situación. Ahora confían en que el magistrado que con su orden de desalojo causó la situación en la que se encuentra, corrija su decisión y les devuelva a la normalidad.
Carmen Casalderrey y Juan Carlos y familia recibieron el pasado domingo el apoyo de sus vecinos de Lérez que salieron a la calle para expresar la solidaridad con los desalojados pero también su rechazo a todo tipo de violencia de género. No en vano Carmen es una víctima y su ex marido Manuel Carabelos, condenado por maltrato, es el beneficiario de una decisión que los dejó en la calle.
A pesar de que Manuel Carabelos es el usufructuario de la vivienda de Lérez desalojada el pasado viernes durante los próximos seis meses, la realidad es que no ha llegado a ocupar la casa. Sólo ha estado allí algunos ratos por el día, confirman algunos vecinos, pero no se ha quedado a dormir, ni siquiera se ha instalado.