S. R. - PONTEVEDRA
Desafiar nuestro modo de mirar o, cuando menos, las reglas sociales establecidas y nuestros patrones habituales de conducta es la clave del trabajo de la artista alemana Stefanie Trojan, que ayer protagonizó en Pontevedra la apertura de las VI Xornadas de Arte de Acción "Chámalle X".
Trojan base gran parte de su trabajo en la interacción con el público. Así, en anteriores performance llegó a agarrarse a las piernas de los invitados a la inauguración de una exposición o a meter la mano en sus bolsillos para comprobar su reacción de sorpresa.
Ayer su propuesta fue más allá: además de meter la mano en los bolsillos, dejaba un caramelo, un hecho que no todas las "víctimas" comprobaron, más preocupadas de comprobar que no les faltaba la cartera.
La artista se limitó a pasearse entre los peatones en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, la plaza de A Peregrina, y a dejar caramelos en los bolsillos, una suerte de "carterismo invertido" que fue recibido con división de opiniones.
Así, una de las "víctimas" avisó a la policía y hasta un comercio cercano llegó la voz de alarma: "Ahí fuera está una que roba carteras", comentaron las clientas.
Otras "víctimas" sencillamente no salían de su asombro al comprobar que les habían dejado un caramelo tras el leve tirón que notaron en el bolso o la chaqueta.
Tampoco faltaron los que estaban convencidos de que era una cámara oculta y no faltaron las preguntas tipo "¿es para la Gallega?".
Otro grupo se enfadó, máxime porque la artista no da ningún tipo de explicación, de modo que notaron un leve tirón o el contacto y a continuación a Stefanie Trojan alejándose, de modo que deducían que había intentado robarles.
No pocos ni siquiera advirtieron en ese momento que les había dejado un caramelo y se iban comentando la desfachatez: "¡Mírala! ¿Qué estabas intentando hacer eh?" le gritó una de las "víctimas".
Momentos antes otra de las viandantes dio la voz de aviso a la policía, que casualmente se encontraba en las inmediaciones pero que no intervino porque sabía que se trataba de una intervención artística.
Los que sí se daban cuenta de que les había dejado un caramelo sencillamente no salían de su asombro, como una pareja que revisó una y otra vez un pequeño bolso para comprobar que no faltaba nada y que, efectivamente, les había regalado un dulce.
A favor de la artista jugaron factores como que Stefanie Trojan no entiende español (así que sólo percibía en parte las más airadas respuestas) y, muy especialmente, su tranquilidad, ya que en ningún momento se giraba para ver la reacción de los peatones ni los miraba a la cara.
La singular "carterista" paseó por la calle Peregrina, Michelena y la zona de la Porta de Trabancas dejando decenas de caramelos a sus "víctimas". Tras aproximadamente media hora de performance (que fue documentada en fotografía y video por alumnos de Bellas Artes) concluyó su propuesta de arte de acción.
Superado este singular debut, el ciclo "Chámalle X" continuó con una nueva performance, en esta ocasión a cargo de la artista gallega Rita García, que propuso un periplo desde Bellas Artes a la plaza de A Peregrina.