F. MARTÍNEZ - PONTEVEDRA
Dos vecinos de Salcedo presentaron ayer sendas denuncias en Comisaría contra los militares de la base General Morillo, por una supuesta agresión en el monte de A Armada. Aseguran que los integrantes de una patrulla de soldados de la Brilat empujaron a la mujer, de 60 años de edad, tirándola al suelo, mientras que al hombre, de 53 años, le propinaron un "fuerte rodillazo" en la pierna, después de amenazarle encañonándolo con un fusil en el pecho.
La denuncia de los afectados fue respaldada a última hora de ayer por la Comunidad de Montes de Salcedo, reunida de forma urgente para estudiar las acciones a emprender. Interpretan este suceso como un nuevo episodio del enfrentamiento que mantienen desde principios de año los residentes con la base militar, desde que Defensa impusiese una franja de seguridad en torno al cuartel, que afecta a centenares de propiedades de la zona.
Los vecinos supuestamente agredidos son Isabel Teles Cepeda y Emilio Pastoriza Filgueira, que acudió en auxilio de la primera.
Según consta en las denuncias presentadas en la Comisaría de Policía de Pontevedra, la mujer se encontraba paseando en la tarde del pasado domingo por el monte de A Armada, próximo a su casa, cuando observó que un grupo de militares estaba discutiendo con el otro denunciante, también vecino de la zona, al que no permitían deambular por el lugar. Cuando la mujer llegó al punto donde se producía la discusión, los soldados le advirtieron de que no podía pasar por ser una zona militar.
La mujer –sigue la denuncia– argumentó que se dirigía a su casa, que estaba a sólo unos metros, y que siempre había pasado por allí. Ante el intento de seguir caminando, uno de los soldados le propinó supuestamente un empujón, que tiró a la sexagenaria al suelo.
Ambos denunciantes aseguran que algunos de los soldados se dirigieron entonces a su vehículo, del que extrajeron sus armas. Emilio Pastoriza afirma que llegaron a amenazarle encañonándolo con un fusil "cetme" en el pecho. Al avivarse la discusión entre vecinos y militares, uno de ellos propinó un golpe con la rodilla a Emilio Pastoriza en su pierna, según explicó la víctima.
Antes de abandonar el lugar, los soldados tomaron "fotografías o videos" de los denunciantes, según expusieron éstos. La mujer pidió a los supuestos agresores que le enviasen una ambulancia, o que la llevasen a su casa, porque al parecer no se podía mover, a lo que los soldados habrían respondido que iban a llamar a la Guardia Civil –explicaron los vecinos– "e nós dixémoslles que si, que a chamaran, pero alí non apareceu ninguén", relatan las víctimas.
Ambos vecinos acudieron posteriormente al servicio de Urgencias, de donde la mujer fue derivada al hospital de Montecelo para hacerle diferentes pruebas. Fue atendida de contusiones y de un cuadro clínico de ansiedad.