REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La empresa que ejecuta desde hace un mes la reforma del último tramo de la calle Rosalía de Castro, en el puente sobre el río de Os Gafos y sus proximidades, confía en agilizar el ritmo de obras en las próximas seis semanas de modo que cuando se aplique el habitual parón navideño (a partir del 18 de diciembre) la mayor parte del vial sea “accesible” para los peatones.
De este modo, se pretende facilitar en lo posible el tránsito de clientes por la zona y paliar las molestias a los comerciantes en una época en la que esperan resarcirse de los mediocres resultados del año.
El concejal de Mobilidade, Luis Bará, acudió ayer hasta este puente sobre el río de Os Gafos para comprobar el nivel de ejecución de unas obras que permitirán culminar la remodelación de una calle que los vecinos y comerciantes soportan desde hace años, en varias fases.
En el caso de obras actuales, la ejecución comenzó hace poco más de un mes. De hecho, la calle quedó cortada al tráfico en ese punto el 7 de octubre. Desde entonces ya se ha trabajado en ambos flancos del puente, para reforzar su estructura (una de las razones del notable retraso que acumula la remodelación integral de la calle), pero todavía será necesario proseguir esos trabajos. Además, se han instalado algunas canalizaciones y ya se puede ver parte de la acera.
Calendario
La empresa, Sercoysa, trabaja con el calendario de abrir la acera que ahora construye (en el lado izquierdo según el sentido de la circulación) en un plazo de quince días, y comenzar a colocar el pavimento sobre la calzada del puente. Una vez rematada esta fase, comenzaría la remodelación de la otra acera, que llevará un tratamiento de piedra y con bancos. El proyecto también incluye la sustitución de la actual barandilla, que resulta obsoleta y poco operativa.
Con este calendario, la concejalía que dirige Luis Bará y la propia empresa confían en que tanto las aceras como la calzada estén listas para navidad, poco antes de la habitual parada de las construcción por esas fechas, aunque no está previsto la reapertura al tráfico rodado, pero sí al tránsito peatonal, ya que quedarán pendientes, al menos los remates y la instalación del mobiliario.
Bará dejó claro el compromiso de que para el inicio de esa parada, los comercios afectados por el frente de obras cuenten con un buen acceso, de forma que repercuta lo menos posible en la campaña comercial.