B.M. - PONTEVEDRA
"Xustiza" e "fora o maltratador" fueron las palabras más repetidas en la concentración protagonizada ayer por un centenar de vecinos de la parroquia de Lérez que salió a la calle para expresar su apoyo a Carmen Casalderrey y familia, desalojados de su vivienda hace tres días por orden judicial para que el progenitor, separado de la madre y condenado por maltrato, ocupe el inmueble durante los próximos seis meses.
Con caras serias, rabia contenida y en muchos casos al borde del llanto, los vecinos pidieron a gritos al juez que "veña eiquí e mire o que está a pasar" y "que vexa a inxustiza que está cometendo" . Todos quieren creer que esta constatación llevará al magistrado a cambiar su decisión, de que la casa de Castelo, objeto de litigio en la separación de Carmen Casalderrey y Manuel Carabelos, alberga en realidad dos viviendas y que si bien el usufructo de la planta baja puede ser repartido entre los miembros del antiguo matrimonio, en la primera planta reside un hijo de ambos, Juan Carlos, con su mujer, sus propios hijos (el más pequeño un bebé) y sus suegros y, por tanto, no tendrían que verse afectados.
En cualquier caso mañana el abogado de los desalojados intentará reunirse con el magistrado que ordenó sacar a todos del inmueble, para que, con la documentación que acredita que Juan Carlos Carabelos Casalderrey y su mujer, Dolores, son los propietarios de la vivienda, revoque su decisión y los deje regresar a casa. Carmen, por su parte, se quedará durante los seis meses que Manuel tenga que ocupar la planta baja en casa de su hija Montserrat, con la que vive desde el viernes.
Carmen Casalderrey del brazo de una de sus hijas y Juan Carlos con toda su familia estuvieron, junto con distintos familiares en la concentración ante su vivienda, a la que llegaron en manifestación desde unos metros más abajo.
Comentarios como "es un desgraciado y siempre lo fue" o "quere aproveitarse do que ten Carmen", en alusión a Manuel Carabelos, dejaban traslucir la opinión que de este septuagenario tienen sus convecinos y explican también que el hombre que ha tomado posesión temporalmente de la vivienda bajo amparo judicial no haya dormido en ella en estos días.
Carmen y su hijo Juan Carlos, agradecidos por el respaldo de sus vecinos e impotentes ante la situación que están viviendo, no pudieron contener las lágrimas. "No se que vamos a hacer.... invertí todo en mi casa.... ". "Si no nos dan una solución tendremos que ver de alquilar algo... Nos sé cómo lo vamos a hacer" apunta su mujer.
"Yo ya no entiendo nada, mi padre fue un maltratador de toda la familia y tiene una orden de alejamiento de mi madre.... y la que se tiene que ir es ella y nosotros", añade Juan Carlos.
Una pancarta con el lema "Todos contra a inxustiza e o maltrato" señala el lugar de Castelo-Lérez en donde una familia lucha contra su desalojo.