REDACCIÓN - PONTEVEDRA
Están desconcertados y sienten rabia contenida pero hoy recibirán el calor y apoyo de los vecinos de la parroquia de Lérez, que al igual que ellos no entienden una sentencia de separación que obliga a una familia a desalojar su vivienda para que entre a vivir en ella, seis meses al año, Manuel Carabelos Farto, el progenitor que en su día fue condenado por maltratar a la mujer y a uno de sus hijos.
La asociación San Bieito de Lérez ha convocado para hoy una concentración de solidaridad con la familia desalojada en O Montiño-Castelo, una movilización con la que también pretenden mostrar su rechazo al fallo judicial.
Carmen Casalderrey, uno de sus hijos, su nuera y los padres de ésta, así como dos nietos pasaron las dos primeras noches desde el desalojo del inmueble de Castelo repartidos por las casas de varios familiares de los perjudicados por la resolución de separación matrimonial por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Pontevedra.
“Mi madre se encuentra muy afectada y preocupada por mi hermano y su familia y hay que tener en cuenta que es una mujer que está recibiendo medicación. Lo está pasando muy mal”, explicaba ayer la hija que la ha acogido en su casa.
Consultas legales
Mañana el abogado del hijo de Carmen Casalderrey y de su familia se entrevistará con el magistrado, al que le entregará la documentación que acredita que son los propietarios de la primera planta de la casa y por tanto de una vivienda distinta a la que ocupa su madre en el bajo y que estaría afectada por la sentencia de separación. De hecho en una primera estancia de seis meses de Manuel Carabelos, éste sólo ocupó la planta baja, mientras que su hijo y familia seguía haciendo vida en la primera planta.
El letrado pretende que el juez acote cuál es el espacio para “uso y disfrute” de Carabelos Farto, pues ellos sostienen que sólo debería ocupar la planta baja de la casa. El hijo de Carmen Casalderrey esperará una respuesta del magistrado antes de alquilar una vivienda por la zona, una posibilidad que por necesidad ya ha empezado ya a tantear.
Por otra parte Carmen y su hija pedirán una audiencia a la fiscal que se ocupa de los casos de violencia de género en Pontevedra para que les explique qué es lo que deben hacer ante la situación planteada y si existe algún mecanismo legal para modificar el reparto de los bienes gananciales recogido en la sentencia de separación.
Manuel Carabelos tiene una orden de alejamiento de su mujer y de uno de sus hijos, que le prohibe estar a menos de 200 metros de ellos. Se da la circunstancia de que la casa de la hija de Carmen que la ha acogido está a 250 metros de la vivienda objeto de litigio y que el hombre necesariamente tiene que pasar por delante de ella para dirigirse allí.
“¿Qué va a ocurrir ahora? ¿Mi madre va tener que quedarse en casa para no encontrárselo? Que me lo expliquen” señalaba ayer la hija de Carmen Casalderrey.