REDACCIÓN - PONTEVEDRA
El concello de Pontevedra ha decidido poner en marcha definitivamente el plan del Estado para modernizar la red de abastecimiento de agua a toda la ría. A falta de poco más de un mes para que concluya el plazo de respuesta y a la espera de que los demás concellos implicados (Marín, Poio, Sanxenxo y Bueu) se pronuncien de forma clara para aportar alrededor de siete millones de euros entre los cuatro, el municipio capitalino ya ha decidido ratificar, con un acuerdo plenario, su compromiso firme de aportar una cantidad similar.
Ese acuerdo quizás se adopte este mismo mes, pese a que todos los aludidos disponen hasta el 31 de diciembre para dar una respuesta. Y es que Pontevedra tiene prisa por cerrar este asunto y plasmar por escrito un proyecto que garantiza una inversión de 41,2 millones de euros en toda la ría, pero que beneficiaría de forma notable a la capital, ya que se mejorarían instalaciones propias como la potabilizadora de Lérez, la estación de bombeo de Monte Porreiro o el embalse del Pontillón.
Reservas de otros concellos
Sanxenxo, Marín, Poio y Bueu se muestran más reservados. Aunque todos sus alcaldes se manifestaron en su día a favor del proyecto, hasta el momento todavía falta la ratificación formal, condicionada además por la crisis financiera que atenaza a los concellos gallegos. Pontevedra seguirá adelante, aunque se quede sola, al entender que una respuesta contraria “nos haría perder una inversión irrepetible y bien vale la pena el esfuerzo”.
La documentación presentada el pasado mes de septiembre a los concellos recogía las mismas actuaciones ya presentadas en junio y que son de “carácter prioritario” para garantizar el abastecimiento en la ría. Así, siempre y cuando se sumen todos los municipios, se realizarán 13 nuevas canalizaciones, la más importante una arteria que discurre por el margen izquierdo de la ría desde la potabilizadora de Lérez hacia Marín. También se construirán 10 nuevas estaciones de bombeo y cinco grandes depósitos de agua. Entre ellos se levantará un gran depósito en Mourente, que antes no estaba previsto. Dará servicio al polígono industrial de O Campiño, Príncipe Felipe (incluso Montecelo) y garantizará el abastecimiento de una de las zonas más pobladas del rural pontevedrés (Marcón, Mourente, incluso A Barcia y la carretera hacia Ponte Caldelas).
En Poio destaca la renovación de la principal arteria de distribución de agua ya que la actual infraestructura causa problemas de forma habitual. Otra de las grandes actuaciones será la ampliación de la depuradora de Lérez. La nueva ETAP duplicará la capacidad de distribución de agua en 300 litros por segundo en esta primera fase de la actuación, pero las obras que se ejecutarán dejarán lista la potabilizadora para que el incremento pueda alcanzar hasta los 600 litros por segundo y se prevé una posible ampliación de otros 300 litros por segundo más. De esta forma, el proyecto permitiría duplicar, si fuera preciso, la actual capacidad de distribución de la ETAP de los actuales 700 litros por segundo hasta los 1.300.
Una de las ventajas a las que se aferra Pontevedra para garantizar su entrada en el plan es la de llevar el suministro de agua a poblaciones con cotas altas, además de resolver la demanda de agua en momentos de punta, algo para lo que padecen algunos problemas con la infraestructura actual.