C.G. - PONTEVEDRA
El término municipal de Pontevedra registró ayer dos accidentes laborales en menos de 24 horas que se saldaron con dos obreros heridos de diversa consideración, informaron desde el 112 de Galicia.
El primero de los siniestros se produjo a las dos y media de la madrugada cuando un operario realizaba labores de carga y descarga en un almacén de O Marco en una plataforma móvil y debido a un problema con un rol recibió un fuerte golpe que le fracturó una pierna, según indicaron fuentes de la Policía Nacional. El herido, R. B. M., de 42 años fue trasladado a un centro hospitalario por el 061.
El segundo accidente laboral tuvo como escenario las obras de la variante de Marín entre Salcedo y Placeres, en O Roxo. Sobre nueve y media de la mañana un operario que se encontraban desencofrando se precipitó desde una altura de unos dos metros, al parecer al ceder la escalera a la que estaba subido, indicaron desde Comisaría. Se trata de un empleado de una subcontrata de la adjudicataria de esta obra de 52 años de edad y vecino de Marín que responde a las iniciales M. I. C. Al caer se golpeó en la espalda. Además de la Policía Nacional se trasladó al lugar del siniestro una ambulancia del 061 que trasladó al herido a Montecelo. A primera hora de la tarde de ayer esta persona permanecía a la espera del resultado de las pruebas diagnósticas que se le estaban realizando. Presentaba diversos traumatismos en la espalda y su pronóstico era reservado, indicaron fuentes del Complejo Hospitalario de Pontevedra.
Estos dos siniestros laborales no fueron los únicos que se produjeron en las últimas horas en el entorno de Pontevedra ya que cabe recordar que en la tarde del miércoles otro operario resultó herido en Cotobade a las 19.45 horas al caer mientras trabajaba para la empresa de encofrados que repara el socavón abierto hace meses por las lluvias en la carretera entre Pontevedra y Ourense. Al parecer, se cayó por el terraplén que forma el socavón.
Politraumatismos
Según confirmaron fuentes sanitarias, el herido es L. G. R., de 41 años y permanecía ingresado en Montecelo con pronóstico reservado. Allí fue trasladado politraumatizado y en el hospital se le diagnosticó, al menos, varias fracturas costales.