NICOLÁS DAVILA - PONTEVEDRA
Son cuarenta fotografías y un documental de una media hora de duración que sacan a la luz una imagen del río Lérez hasta ahora poco conocida: la vida bajo el agua del gran número de especies que han convertido el cauce pontevedrés en su hogar. El cámara submarino Jorge J. Candán se pasó cinco meses sumergido en el Lérez para descubrir como se aparean y reproducen las lampreas, la gran voracidad de las larvas de libélula, que aún existen mejillones de río, pese a su peligro de extinción, y que se pueden ver salmones, reos, truchas, escalos e incluso sollas en el tramo fluvial que discurre entre el puente del ferrocarril de Monte Porreiro y la presa de Bora, es decir, la zona no afectada por las mareas y, por tanto, sólo de agua dulce, de apenas cuatro kilómetros de longitud.
Este intenso e inédito trabajo se puede ver desde esta tarde en la exposición “Mergullados no Lérez”, que se abre a las 20.30 horas en el Centro Social Caixanova, organizado por la Concejalía de Medio Ambiente Natural que dirige Celia Alonso. La muestra incluye las cuarenta fotografías y una proyección permanente del documental, y estará abierto hasta el día 28.
Saneamiento
La propia Celia Alonso y el cámara submarino Jorge J. Candán presentaron ayer esta ambicioso trabajo, que poco tiene que envidiar a las grandes producciones de naturaleza de la BBC o de National Geographic que se emiten de vez en cuando en La 2. La concejala aprovechó la variedad de fauna que pone de manifiesto este audiovisual para destacar que “el río Lérez se está recuperando” y poner en valor los trabajos de saneamiento, “que son mucho más que enterrar tubos”.
El documental está centrado en el río Lérez, pero también incluye imágenes y, sobre todo, fauna, del Almofrei y del embalse del Pontillón de Castro, presa en la que abundan los tritones, las ranas y las libélulas, entre otras especies. En el cauce fluvial, por su parte, la nómina biológica es muy abundante, mucho más de lo que el propio documentalista pensaba al iniciar sus inmersiones. De hecho, estaba previsto realizar un vídeo de unos 12 minutos, “pero al encontrar tantas cosas interesantes” se duplicó su duración, explica este experto.
Los “actores principales”
Salmones, cobras de agua, lampreas, tritones, reos, mejillones de río, libélulas, anguilas, escalos, sollas, ranas... son algunos de los muchos protagonistas de este trabajo subacúatico, que se centra en algunas especies que en su día se dieron por desaparecidas, como el mejillón de río y la lamprea. No obstante, no sólo se recoge la fauna, sino que hay diversos guiños a la flora, lo que se denomina en la exposición, bosque subacuático. Jorge Candán destacó que una de las mayores dificultades de este trabajo fue la fuerza de las corrientes en algunas zonas, así como la complejidad de utilizar en ellas equipos de grabación y de iluminación.
Añade que grabar el comportamiento de los animales bajo el agua siempre es un reto porque la fauna es huidiza y resulta difícil acercarse, lo que implica en muchas ocasiones largas horas de inmersión inútil, en las que no se consigue ningún plano aprovechable. De hecho, después de cinco meses de trabajos subacuáticos, el resultado se condensa en 25 minutos. El mayor ejemplo de esta frustración lo supusieron las nutrias. Está documentado que existen algunas familias de estos animales tanto en el Lérez como en Os Gafos. En el primer caso, han sido vistas incluso en la Illa das Esculturas. Sin embargo las guardias de Candán ante sus nidos y en otros emplazamientos nunca tuvieron éxito.
Desde hoy, los pontevedreses tendrán la oportunidad de “sumergirse” en las aguas del Lérez y conocer un documental que, aunque sin voz en off, cuenta no sólo con unas imágenes espectaculares, sino también con una música compuesta especialmente para la ocasión por “Daviz” Molares. Las notas encajan a la perfección con la acción de cada momento.