S. REGUEIRA - PONTEVEDRA
En 2007, el año de mayor crecimiento económico de la historia de España, las empresas de Pontevedra declararon a través del Impuesto de Sociedades un 39,5% menos, según los registros de la Agencia Tributaria, lo que supone más de 80 millones de euros (unos 13.310 millones de las antiguas pesetas) en pérdidas para el erario público.
¿La explicación? Cuando las empresas tenían que liquidar sus impuestos, ya en el ejercicio 2008, se había desatado la crisis económica "y nos tememos que no pocas optaron por maquillar sus beneficios", critican los inspectores de Hacienda, que consideran "sencillamente inverosímil" que la caída de recaudación se deba a la rebaja del Impuesto sobre Sociedades.
Muy al contrario, atribuyen el desplome al fraude "ya que el periodo por el que tenían que declarar les supuso grandes beneficios que, no obstante, no revirtieron en el sostenimiento de los servicios públicos, aunque por supuesto la rebaja del impuesto también ha afectado, pero no tanto como para que produzca esa gran caída".
A mayores, en el caso de Pontevedra se trata de la caída más alta de toda Galicia, por ejemplo más del doble de A Coruña (en donde la bajada ha sido del 15,3%) o más del triple de Lugo (12,3%); sólo Ourense se aproxima con un 33,5% de desplome.
La Agencia Tributaria recaudó en Pontevedra en 2007 aproximadamente 202 millones de euros procedentes de actividades empresariales diversas, que bajaron hasta 122,5 al año siguiente, el último periodo del que se disponen datos oficiales.
Por su parte, los impuestos derivados de la Renta de las Personas Físicas (rendimientos del trabajo, de actividades profesionales, retenciones sobre fondos de inversión etc) pasaron de suponer una recaudación de 289,8 millones de euros en el año 2007 a 253,6 en el año 2008, el momento en que se avivaba el crecimiento del paro.
Si la pérdida de recaudación derivada de los "menores" ingresos de las empresas se situó en 80 millones, la caída correspondiente a los trabajadores fue del 12,5% (es decir 27 puntos menos que las sociedades) por un valor absoluto de 36,1 millones.
Y si el análisis se centra exclusivamente en las retenciones por los rendimientos del trabajo y actividades profesionales la caída se limita a un 2,6%.
La diferencia se agranda aún más si se tiene en cuenta las aportaciones totales al erario público: durante el pasado año 2008 los particulares de Pontevedra abonaron a Hacienda 253,6 millones, frente a los 122,5 recaudados a las empresas a través del impuesto sobre sociedades.