C.G. - PONTEVEDRA
Fueron meses y meses de movilizaciones para lograr que el proyecto de ampliación de la PO-531 que manejaba el anterior gobierno bipartito de la Xunta no colisionara con los intereses de los vecinos afectados. Finalmente se logró una modificación en el diseño de esta carretera, vital para las comunicaciones de la provincia ya que actualmente es una de las que soporta una mayor densidad de tráfico al conectar Pontevedra con Vilagarcía. Se humanizó el trazado a su paso por los diferentes núcleos de población dándole un tratamiento urbano y no de autovía tal y como estaba previsto. No obstante, todavía había varios obstáculos que impedían a los vecinos darle el visto bueno al proyecto. "Deficiencias" del trazado en zonas como Campañó, Sabarís o Curro que mantuvieron vivas las movilizaciones hasta que se produjo el cambio de gobierno.
La llegada de la nueva Xunta del PP supuso que la administración autonómica, de la mano del conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, asumió el compromiso de integrar en el proyecto definitivo todas las demandas vecinales. Los afectados veían, por fin, la luz al final de un largo túnel de movilizaciones vecinales.
Por eso, el anuncio realizado por el conselleiro de Infraestructuras durante su visita a Pontevedra de que el proyecto de desdoblamiento de la carretera a Vilagarcía quedaba paralizado, al menos durante el próximo año, sentó como un jarro de agua fría a los afectados. Ayer, representantes de las parroquias que atraviesa el vial (Campañó, Alba, Devesa y Curro) volvieron a reunirse para analizar la situación y decidir qué medidas adoptan para pedir a la Xunta que salga de esta indefinición en la que ha quedado sumido el proyecto.
Reclaman a Agustín Hernández que se ejecute la mejora de esta carretera y que cumpla el "compromiso de gobierno alcanzado de que la carretera se iba a acometer en este mandato", recordaba ayer Manuel Corredoira, portavoz de la plataforma vecinal. Por ello, piden que se incluya una partida en los presupuestos para iniciar el proyecto este año y evitar que quede en suspenso.
Y es que paralizar el proyecto supone para los afectados "una gran incertidumbre", recuerda Corredoira, sobre todo para "aquellas personas a las que la nueva carretera les llevaba la casa y se la iban a expropiar". "En estos momentos no saben si pueden arreglar su casa, si se la van a tirar en breve..., en definitiva, no saben qué hacer".
Ayer tenían previsto tomar alguna decisión en la reunión de ayer sobre los pasos a seguir en los próximos días. En principio, la posibilidad de nuevas movilizaciones "queda muy lejos", reconoce Corredoira. Lo que sí no descartan es solicitar nuevas reuniones con el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, para que les aclare cuáles son las intenciones del ejecutivo autonómico con respecto al proyecto de ampliación de la carretera a Vilagarcía.
Nudo de Curro
El proyecto que sí está en marcha y cuyas obras comenzarán en breve es el del enlace de Curro. Los vecinos están citadas el día 9 en el concello de Barro para recibir parte del pago de las expropiaciones necesarias para acometer el nudo viario.