N. D. - PONTEVEDRA
Lores, acompañado de los concejales Raimundo González Carballo y Miguel Vázquez Plaza, departió con los vecinos. Una de ellas aprovechó para quejarse de una palmera que se levanta al pie de su puerta y otras no quisieron dejar pasar la oportunidad de denunciar los problemas de saneamiento en el barrio. Y es que A Seca, construida hace más de medio siglo, presenta numerosas deficiencias que se han intentado subsanar, con más o menos éxito, a lo largo de los años.
Este nuevo plan en marcha, se centra en aspectos estéticos y de seguridad vial. De entrada, Lores asistió a la puesta en funcionamiento del nuevo parque infantil, un recinto prácticamente nuevo ya que el anterior no merecía tal nombre. Con suelo de caucho y juegos de madera, los más pequeños del lugar, que ayer gozaban de un día no lectivo, se apresuraron a estrenar las instalaciones, encajadas en medio de dos filas de casas.
La inversión de este plan de obras es de unos 200.000 euros y fue pactado en su día con los propios vecinos. Incluya el asfaltado de algunas calles (ya se llevó a cabo el de Francisco Añón, entre otras) y el refuerzo de la seguridad viaria y la mejora de la accesibilidad. Otro de los apartados en marcha es la canalización de pluviales, la reforma de las zonas verdes y de la iluminación.
La pequeña pista polideportiva existente en el barrio también era ayer objeto de mejoras, mientras los niños correteaban entre los políticos. Unos operarios se afanaban en instalar una valla perimetral y probablemente se mejoren las porterías y canastas. Otra cosa son las propias viviendas, ya que algunas de ellas requieren de mayor atención.