B.M. - PONTEVEDRA
La lucha contra el cambio climático implica a todos, sin distinción. Es la tesis de cabecera de la Fundación Galicia Sustentable, que ha encontrado en la Diputación de Pontevedra eco para la puesta en marcha de un proyecto pionero: "Pontevedra. Stop CO2", con el que pretenden involucrar, por primera vez, a una administración local gallega en la reducción y compensación de la emisión de los gases de efecto invernadero en la provincia.
El presidente provincial, Rafael Louzán, y el portavoz de la Fundación, Marcos Pérez, formalizaron ayer el protocolo de colaboración entre ambas entidades, en el que llevan trabajando varias semanas y que se traducirá, en primera instancia, en la redacción de un informe sobre el impacto ambiental de las actividades realizadas por los distintos organismos de la Diputación. A continuación, y con el diagnóstico en la mano, se pondrán en marcha estrategias de actuación para minorar este impacto y se diseñarán proyectos pilotos de compensación.
"La Diputación de Pontevedra se pondrá a la vanguardia de la lucha contra el cambio climático" augura Marcos Pérez. Un reto que Rafael Louzán recoge con voluntad de "dar ejemplo", pues recuerda que "somos una institución pero también una empresa importante de la provincia" , por ello el éxito de la iniciativa "Stop CO2" se podría trasladar a la industria y a los ayuntamientos pontevedreses para sumarla a la iniciativa de reducción del consumo energético de los concellos.
A raíz de darse a conocer el proyecto "Pontevedra. Stop CO2" otras instituciones públicas de Galicia se han interesado por la iniciativa, aunque Marcos Pérez explicaba ayer que evaluarán primero el resultado de esta primera iniciativa antes de exportarla a otras administraciones.
El portavoz de Galicia Sustentable esbozaba ayer un calendario para el desarrollo del proyecto "Pontevedra. Stop CO2": a mediados del mes de diciembre deberá estar terminado el informe sobre el impacto ambiental de las actividades desarrolladas por el personal y centros provinciales y definidas las estrategias de compensación que se vayan a llevar a cabo. Y será ya en el año 2010 cuando estas estrategias se ejecuten y se pueda valorar su éxito.
En cualquier caso, señalaba Marcos Pérez, las estrategias correctoras del impacto de los gases con efecto invernadero y el diseño de proyectos ambientales de compensación se acabarán de definir hacia final de año, tras la celebración de la Conferencia de Copenhague, en la que se avanzará en la línea abierta por el Protocolo de Kioto. Desde su aprobación ya ha habido reformulaciones en los planteamientos de lucha contra el cambio climático, por ejemplo, explica Marcos Pérez, ya no sólo se compensa el impacto de los gases invernadero con la compra de cuotas de CO2, sino que se apuesta por los bonos de participación en proyectos ambientales. Precisamente, apunta el portavoz de la Fundación Galicia Sustentable, en el proyecto "Pontevedra. Stop CO2" se incluyen los bonos "de compensación" como estrategia contra el cambio climático.