REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La decisión de los vecinos de Saiar, en Caldas de Reis, de capturar a 17 caballos salvajes de Monte Xiabre en protesta por los daños que causaban en sus fincas, ya ha tenido una primera consecuencia. Los propietarios de los animales recorrieron ayer el monte para agrupar a las manadas y evitar que los caballos se acercaran a núcleos habitados, según informaron algunos de los vecinos afectados. De este modo, además de frenar posibles incidentes, los ganaderos pretenden impedir que se produzcan nuevos "apresamientos", toda vez que los ya capturados serán subastados si nadie los reclama.
Algunos de los vecinos que el sábado protagonizaron la captura de 17 caballos daban ayer por seguro que ninguno de los dueños reclamará esos equinos, puesto que en el momento en que lo hagan será posible identificarlos y exigir el pago de indemnizaciones por los daños causados en las plantaciones.
Por eso, el ganado permanece "encerrado" en el campo de fútbol de Saiar. La Policía Local de Caldas de Reis aseguró que no se había producido ningún incidente durante la jornada, pese a que la situación presenta cierta crispación puesto que en esta misma zona aparecieron el pasado fin de semana dos caballos muertos por heridas de bala y un tercero herido.
La decisión vecinal de capturar a los caballos más próximos a Saiar se adoptó después de "soportar durante los últimos dos meses" la presencia de las manadas salvajes en sus fincas, donde producen notables desperfectos, una situación que ha sido objeto de una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Caldas de Reis.
Estos vecinos aseguran que el propio Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil aceptó esta medida extraordinaria.