C. GARCÍA - PONTEVEDRA
El pasado viernes 2 de octubre un ciudadano se personaba en las dependencias de Comisaría y denunciaba que acababa de ser víctima de un robo a plena luz del día. Cuatro individuos le habían amenazado con un objeto punzante e incluso intentaron llevarse a su bebé para forzarlo a que les entregase su cartera. De inmediato, la Policía Nacional abría una investigación y destinaba medios humanos y materiales para dar con los autores de este robo. Las indagaciones permitieron descubrir lagunas en la denuncia formulada y al cabo de unas semanas probaron que estos hechos nunca habían existido. El denunciante reconocía después que lo hizo ante la creencia de que así renovaría antes la documentación que llevaba en su cartera y había perdido. Una mentira arriesgada que le puede costar caro, ya que fue detenido por simulación de delito. Además, durante unas semanas se perdió inútilmente tiempo y recursos policiales tan necesarios para perseguir delitos reales.
Según fuentes de Comisaría, a lo largo del año son unas 15 las personas detenidas en la ciudad bajo la acusación de simulación de delito. Esto sin contar aquellas que sospechan que son denuncias falsas pero que no pueden llegar a demostrarlo.
Los motivos para simular un delito son de lo más curioso y de toda clase.
El secuestro
La más llamativa fue, sin duda, la que presentó una vecina de 53 años de Monte Porreiro en enero de este año quien dijo que había sido secuestrada y retenida en un cuarto de su edificio por unos desconocidos. Su objetivo era realmente llamar la atención de un hijo que se encontraba emigrado en el extranjero para que regresara a casa.
En abril de este año una pontevedresa también denunció haber sido víctima de un robo que nunca existió en su casa de las afueras de la ciudad. Nunca hubo tal robo, sino que al parecer lo hizo para que un familiar la dejase de molestar.
Los seguros
Fingir un robo para intentar cobrar del seguro es otra de las acciones más recurrentes de los simuladores de delitos. El pasado junio una mujer fue detenida después de denunciar el robo de un móvil para conseguir uno nuevo gracias al seguro que tenía contratado.
En abril, otra mujer de Vilaboa fingió el robo de su ordenador para que la póliza que tenía contratada le sufragase la reparación de una avería. En agosto del pasado año también se denunció un falso robo en una peluquería con objetos sustraídos por valor de 15.000 euros que el dueño pretendía endosar al seguro.
Facturas muy grandes
Una joven de 19 años de Poio también dijo haber sido víctima del robo de los dos móviles, aunque sin embargo lo que quería era intentar evitar el pago de facturas telefónicas por valor de 600 euros que, al parecer, ella y su ex novio habían gastado.
En agosto de este año, un pontevedrés fue detenido por denunciar el robo de una moto que había vendido antes a otra persona por 6.000 euros.
Algunas personas llegan a diseñar auténticas historias de película ante la Policía. Por ejemplo, en junio del pasado año, un pontevedrés llegó a denunciar que circulaba con su vehículo por la avenida de A Coruña cuando fue interceptado por otro coche del que se bajaron varios individuos con unos palos y que le obligaron a entregarle un billete de 500 euros que portaba. Asegura que luego, golpearon y tocaron "los senos y el culo" a su compañera y le causaron daños en el coche. Unos desperfectos que había ocasionado él mismo durante una discusión con su pareja.