REDACCIÓN - PONTEVEDRA
¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Se sorprendió Confucio: "Pues compro arroz para vivir y flores para tener por qué vivir". Y es que las flores, tan llenas de vida, devienen en estas fechas en amuleto para recordar a los muertos, un símbolo que cada año cobra vida en el mercadillo de Difuntos que se celebra en la plaza de A Ferrería.
Aún eclipsado por la tristeza y la añoranza de los que ya no están, se trata del mercadillo más hermoso del año, un gran muestrario del arte floral de la comarca en el que destaca como estrella el crisantemo.
La climatología no acompañó ayer a los floricultores, buena parte de los cuales iniciaron la instalación de sus puestos a última hora de la madrugada. A media tarde, cuando el grueso de la venta ya había concluido, la mayoría afirmaba que "para estar en crisis, las ventas no han sido tan malas".
Con todo, no pocos floristas hablan de un descenso de ventas de alrededor de un 10%, un dato significativo teniendo en cuenta que en Difuntos se realizan entre el 25% y el 40% de las ventas anuales, según cálculos del propio sector.
Lo que sí fue fácilmente observable en el mercadillo fue el descenso de público. En años anteriores los floricultores realizan el grueso de las ventas en las primeras horas, mientras que a mediodía de ayer apenas habían adjudicado un 40% de los lotes.
Un año más, el crisantemo fue la estrella, seguido del gladiolo, el lirio y novedades como los centros de orquídeas (a 30 euros) o las varas de estas exóticas flores (que se vendieron a precios entre 8 y 7 euros). "Xa se vende desde fai varios anos, pero este é o primeiro no que se pide masivamente", indica una de las propietarias de los 70 puestos instalados ayer en el centro histórico.
Avelina Mouriño, una de las vendedoras más veteranas del mercadillo, en donde presenta sus lotes de flores desde hace 32 años, explica que "máis ou menos as ventas mantiveronse coma en anos anteriores". En semejantes términos se pronunciaron otros vendedores, que constaron que "as ventas foron máis lentas, o tempo non axudou e acudiu menos xente á Ferrería, pero as ventas seguiron aproximadamente igual, aínda que sí que hai postos que notan moito a crise".
Y tras recorrer el mercadillo de flores, buena parte de las familias remataron la mañana con una visita a las confiterías de la ciudad. Un año más, los populares dulces conocidos como "huesitos de Santo" constituyen el producto más demandado en las jornadas próximas a Difuntos.
Se trata de canutillos de mazapán recubiertos de almíbar y con rellenos diversos. Sumados a los buñuelos y las flores, constituyen la parte más dulce y colorida del fin de semana de Difuntos.