REDACCIÓN - PONTEVEDRA
La comisión municipal de Urbanismo aprobó ayer una modificación puntual del plan de Tafisa, en lo que afecta a la parcela de la Universidad, con el objetivo de “encajar” el proyecto del Edificio das Artes realizado por la institución académica. Se trata de remodelar los espacios libres y zonas verdes en torno al edificio que en conjunto suman 20.000 metros cuadrados.
La Xunta de Galicia había exigido un reparto de 14.000 metros cuadrados para la edificación y 6.000 para las zonas verdes y libres, con lo que el Concello hizo un nuevo reparto de las estructuras, que ahora remite de nuevo a la Xunta para su aprobación.
Con esta modificación del plan se pretende salvar la licitación del edificio, que hasta ahora no era viable porque la Universidad hizo un proyecto que no se ajustaba a la parcela, según venían denunciando desde el gobierno local. Tanto la concejala de Urbanismo, Teresa Casal, como el propio alcalde, Miguel Lores, afirmaron que el Concello “hizo los deberes” en el asunto del Edificio das Artes.
El vicerrector Jesús Hernández, criticó por su parte que la parcela asignada en los terrenos de Tafisa para la Universidad no se correspondía con la ofertada inicialmente, de ahí –según el vicerrector– que el proyecto diseñado no encajase en el terreno.
“Horta do Cura”
Por otra parte, en la comisión de Urbanismo se aprobó también la ejecución de unas obras de demolición de antiguos restos edificatorios en la Horta do Cura, con el fin de facilitar las labores arqueológicas en esa zona entre Michelena y Don Filiberto, con el fin de valorar la ejecución de un parking subterráneo.
Así, se aprobó una licencia para la rehabilitación de un edificio en la calle Michelena, que estaba en proceso de remodelación para ajustar unos problemas de alineación de acuerdo con el Peprica. Se desestimaron las alegaciones presentadas por un colindante al edificio demolido en esta calle.
Además, en el edificio derruido de la Praza da Compostela, se aprobó la licencia para construir seis pisos más planta baja, todos ellos dedicados a oficinas y comercio. Se desestima la construcción de un aparcamiento subterráneo por “inviable”.