C.G. - PONTEVEDRA
La Policía Local de Pontevedra da por erradicado un punto negro de venta y consumo de droga en el céntrico barrio de Salgueiriños. Una intervención que se salda con un detenido y numerosas denuncias por consumo de drogas y alcohol en la vía pública.
El dispositivo de la Policía Local se desplegó a principios de mes ya que los agentes hacía tiempo que recibían numerosas quejas vecinales sobre un grupo de jóvenes que se reúne habitualmente en una zona ajardinada del barrio de Salgueiriños y cuya actitud provocó diversas molestias a los vecinos más próximos.
Concretamente, los residentes en la zona denunciaban a la Policía Local que los integrantes de este grupo consumían drogas además de trapichear con ellas, practicaban el botellón y hacían mucho "jaleo", incluso con música procedente de los coches que aparcaban en las inmediaciones. Todo esto, señala la Policía Local, a cualquier hora del día y de la noche y a veces hasta altas horas de la madrugada.
Estas quejas provocaron múltiples intervenciones por parte de la Policía Local pero normalmente con resultados negativos, ya que la presencia de los agentes uniformados en la zona provocaba que el comportamiento de estos jóvenes se volviese "normal" o que, por lo menos, que actuasen dentro de la legalidad. No obstante, la mayoría de estos jóvenes eran conocidos en el ámbito policial, lo que hacía sospechar a los agentes que las denuncias eran fundadas.
Durante un tiempo la Policía Local dispuso un operativo especial de vigilancia encaminado a verificar la existencia de las distintas infracciones y a la identificación de los responsables. Así se pudo comprobar que además de consumir sustancias prohibidas (alcohol y hachís) también aprovechaban para traficar con alguna droga.
Las vigilancias permitieron detener a P. A. N., de 22 años y vecino de Pontevedra, por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de droga, al ser sorprendido cuando venía medio huevo de hachís. Además fueron decomisados otros tres huevos de esta misma sustancia.
A lo largo de sus intervenciones en la zona, la Policía Local también abrió un total de 33 denuncias administrativas por consumo de drogas en la vía pública, una denuncia administrativa por alteración grave del orden público y ocho denuncias por practicar botellón en un lugar prohibido por la Ordenanza Municipal reguladora de la protección de la convivencia ciudadana frente a las alteraciones sociales derivadas del consumo de alcohol en espacios públicos. Unas cifras que dan una muestra de la alteración que suponía para el vecindario la presencia de este grupo de jóvenes.