M. Q. - PONTEVEDRA
Los 133 trabajadores de la fábrica de Trèves-Salcedo acordaron ayer, en su cuarto día de huelga, suspender el resto de movilizaciones programadas para este mes tras conocer el rechazo de la Inspección de Trabajo al cierre de la factoría. Los representantes sindicales de CIG y UGT, los que cuentan con delegados en el comité, valoraron esta decisión como "unha señal de boa vontade" que pretende favorece "un novo proceso de diálogo, sensato e diferente" para mantener la mayor parte de los empleos que actualmente ocupa esta fábrica.
Una comitiva de operarios se desplazó a primera hora a las dependencias de esa autoridad laboral, en Vigo, para conocer los detalles de un informe del que, oficiosamente, sabían que sería negativo. Tras confirmar esos rumores, regresaron a Pontevedra para decidir si se continuaba o no con el calendario de reivindicaciones. Tras más de una hora de debate entre los operarios y pese a que algunos sectores abogaban por lo contrario, se decidió poner fin a la huelga. Y es que los sindicatos vaticinan que la Consellería de Traballo también rechazará el ERE. Con esto la empresa tendría que esperar otros tres meses para presentar una nueva regulación, aunque los asalariados están convencidos que la firma gala perseguirá la clausura de la factoría y la reducción de empleo.
Algo que derivará en "un conflicto longo", lo que anima a tomar un "respiro" dentro de esta campaña, apuntaba el secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal. El líder sindical confía en que "se abra un proceso de negociación para buscar unha boa saída e que non caia nos memos erros". Así, pide tanto a Trèves como a la Consellería de Traballo, a quien tacha de "descoñecida" en este conflicto, que apuesten por materializar el plan industrial para O Campiño. Una propuesta que implica mayor carga de trabajo para este otro recinto de Trèves y la recolocación de los trabajadores de la avenida de Vigo.
Por su parte, el responsable del sector textil de la CIG, José Ramón Piñeiro, indica que el hecho de desconvocar esta huelga tiene que ser entendido desde Trèves como "unha boa imaxe para a xestión e solución" de la situación. También para Citroën, principal cliente de la factoría sobre la que se propone la clausura y que Piñeiro considera como el interlocutor decisivo. "É quen ten o papel máis importante", agrega. El director de la fábrica de Vigo, Pierre Ianni, se comprometió a contactar con la auxiliar para defender la idea de reforzar O Campiño y así evitar despidos por la deslocalización de Trèves a Marruecos.